CC.OO. denuncia a Eulen por no formar a personal de seguridad en hospitales.

El sindicado CC OO ha denunciado que la empresa Eulen Seguridad, que da servicio al complejo hospitalario regional de Málaga lleva tres años sin formar a sus trabajadores y, por tanto, incumpliendo la normativa vigente y el contrato de arrendamiento con el Servicio Andaluz de Salud (SAS).

Desde la sección sindical de Comisiones Obreras de Eulen Seguridad se ha dirigido un escrito a la gerencia del Hospital Regional, al que ha tenido acceso EL MUNDO de Málaga, donde exige «que se ejerzan las medidas disciplinarias» precisas contra Eulen para obligarle a cumplir el contrato y que forme a los vigilantes de seguridad asignados a todos los centros sanitarios de la provincia. Se trata de una plantilla de 112 vigilantes distribuidos entre el hospital regional universitario de Málaga (antiguo Carlos Haya), el Virgen de la Victoria (Clínico), el hospital de Antequera, las áreas de gestión sanitaria del Norte de Málaga, Este, Axarquía y Serranía y el distrito sanitario Málaga.

Comisiones también pregunta en dicho escrito a la administración si se va a exigir a Eulen que devuelva el dinero público que se ha ahorrado supuestamente al no facilitar los cursos de formación a sus trabajadores, y que según los cálculos del sindicato rondan los 80.000 euros.

Según la denuncia, el actual reglamento de Seguridad Privada establece, en su artículo 57 sobre Formación permanente, que para mantener «la aptitud y conocimientos necesarios para el ejercicio de las funciones atribuidas al personal de seguridad privada», las empresas, a través de los centros de formación autorizados, deben garantizar la asistencia de su personal para su «actualización en las materias que hayan experimentado modificación o evolución sustancial, o en aquellas que resulte conveniente una mayor especialización».

Se recoge además que los cursos de actualización o especialización «tendrán una duración, como mínimo, de veinte horas lectivas; cada vigilante deberá cursar al menos uno por año, y se desarrollarán en la forma que determine el Ministerio del Interior».

Desde la dirección del complejo hospitalario y sanitario de Málaga confirmaron a este periódico la recepción del escrito, pero esgrimieron que se trata de un «conflicto de la empresa con sus trabajadores», aunque el hospital se compromete a «solicitar a sus responsables información relacionada con el plan de formación destinado a estos trabajadores, en base a la normativa vigente en esta materia».

Sin embargo, las mismas fuentes aseguraron que el rendimiento de esta empresa «se encuentra dentro del contrato establecido, sin que haya habido ninguna incidencia hasta el momento en el desempeño de sus funciones».

No obstante, la obligación de la formación de los empleados -con 20 horas anuales por vigilante- queda recogida también en el Pliego de Cláusulas Administrativas Particulares elaborado por el SAS al señalar que la adjudicataria «deberá garantizar en todo momento que su personal posee el adecuado nivel de formación y capacitación específico para desarrollar el servicio en óptimas condiciones físicas, psíquicas y de entrenamiento». Además, se especifica que los vigilantes «deberán superar los cursos de reciclaje contemplados en la normativa aplicable a este tipo de contrataciones, así como los cursos de formación permanente previstos en el artículo 57 del vigente Reglamento de Seguridad Privada». También el Pliego de Prescripciones Técnicas alude, en el apartado del marco jurídico, a dicho reglamento.

Es decir, las bases del contrato de la empresa con el complejo hospitalario incluyen por tanto las mencionadas atribuciones, y según el sindicato, «el SAS, o la gerencia en este caso, debe velar por que se cumpla», no sólo por la importancia que tiene la formación de los trabajadores de seguridad, sino por «la exigencia del cumplimiento de los contratos con la administración, al tratarse de dinero público que debe invertirse en la ejecución del contrato».

Sin embargo, desde CC OO insistieron en que el único curso que realizó la plantilla de seguridad del Complejo Carlos Haya de Málaga y, en su mayoría, los referidos centros sanitarios, se remonta al año 2010", por lo que han transcurrido al menos tres años.

La empresa de seguridad Eulen inició contrato con los hospitales de Málaga, áreas de gestión sanitaria y distrito en septiembre de 2009. Dicha compañía continúa el servicio, ya que resultó adjudicataria del contrato actual con una duración de dos años, por un total de 8.042.303,50 euros, pudiendo prorrogar dos años más según las bases del mismo.

Resolución del Ministerio de Empleo y Seguridad social sobre la suspensión temporal de las tablas salariales 2014.

Resolución del Ministerio de empleo notificada esta mañana (10/01/2014) a la Comisión negociadora del mismo con respecto al texto del acuerdo de suspensión temporal de la entrada en vigor de las tablas de retribuciones y demás conceptos económicos para el año 2014 previstos en el Convenio colectivo Estatal de las Empresas de Seguridad.

El TC ampara a un vigilante condenado por robar el comercio donde trabajaba.

La Audiencia vulneró el derecho de los acusados a un proceso con todas las garantías al modificar los hechos probados de la sentencia.

El Tribunal Constitucional ha otorgado el amparo a un vigilante de seguridad que fue condenado a cuatro años y medio de cárcel por atracar el supermercado de Sevilla donde trabajaba. El vigilante, junto a los dos presuntos autores materiales del atraco, fueron absueltos por falta de pruebas por un juzgado penal, pero luego la Audiencia de Sevilla anuló dicho fallo y les condenó a cuatro años y medio de cárcel por un delito de robo con violencia, con las agravantes de disfraz y abuso de confianza.

La Sección Primera de la Audiencia sevillana, según el Constitucional, vulneró el derecho de los acusados a un proceso con todas las garantías al modificar los hechos probados de la sentencia y llevar a cabo una nueva valoración de las pruebas "sin respetar las garantías de inmediación y contradicción".

El atraco enjuiciado ocurrió en un supermercado de la cadena DIA, cuando dos hombres que se cubrían la cara con pasamontañas y cascos de motorista amenazaron a las empleadas y al vigilante de seguridad, se apoderaron de la recaudación y de los teléfonos móviles de los empleados y huyeron en una moto.

El vigilante fue condenado porque, según la Audiencia, fue cooperador necesario en el atraco al facilitar el acceso al establecimiento y la información necesaria.

Los tres procesados fueron absueltos porque los empleados del comercio no los identificaron, por el registro de llamadas de los móviles y por la declaración de los policías nacionales que intervinieron en la instrucción.

La Audiencia, sin embargo, los condenó mediante un "nuevo relato de hechos probados" en el que aseguró que dos pasamontañas, un arma de fuego, dos chaquetones negros y una moto encontrados en las viviendas de los acusados fueron los utilizados en el atraco y porque el móvil del vigilante de seguridad hizo una llamada a su esposa media hora después de ocurrir los hechos, lo que no podría haber sucedido de haber sido cierto que le robaron el teléfono.

El fiscal apoyó la estimación del recurso de casación porque la Audiencia hizo una nueva valoración de las pruebas sin haberlas practicado y porque además uno de los presuntos atracadores no fue citado ni pudo estar presente en la vista de apelación.

El TC reprocha además que la Audiencia diese "valor de prueba directa" al atestado policial y a la primera declaración del demandante, de la que luego se retractó ante el juez, "valoración que infringe el contenido constitucional de la garantía de inmediación como límite para la revisión de la valoración de la prueba".

Matan a golpes a un vigilante de seguridad en Castelldefels (Barcelona). Los sindicatos de seguridad privada critican que no sea obligatorio hacer trabajar en pareja a los agentes.

Pulse para ver el video
Una trabajadora limpia las manchas de sangre del exterior de la estación

Ver vídeo (ABC)

Un vigilante de seguridad de la empresa Prosegur, contratada por Renfe, ha resultado muerto a primeras horas de la mañana en la estación de Castelldefels (Barcelona) tras ser agredido por un joven que viajaba en el tren y que se ha enfrentado a varios pasajeros antes de que interviniera la víctima.

Según los Mossos d'Esquadra el vigilante "ha muerto como consecuencia de la agresión". Un comunicado de la institución revela que el presunto autor del homicidio, Sergio M.G. un joven español de 20 años y vecino de Castelldefels, ha sido detenido por efectivos de la policía local en la misma estación y trasladado a las dependencias de Gavá.

Fuentes del Sistema de Emergencias Médicas (SEM) han explicado que el personal médico de las dos ambulancias desplazadas al lugar ha intentado reanimar a la víctima, Rafael G.J. de 44 años y padre de un niño, con resultados negativos.

Las primeras informaciones suministradas por algunos testigos dan cuenta de que el agresor viajaba en el tren, donde ya había provocado altercados e incidentes a otros viajeros.

Al bajar en Castelldefels, el agresor ha continuado fastidiando a los pasajeros y el vigilante le ha recriminado su actitud. Ha sido entonces cuando ha comenzado una pelea entre los dos y una persecución por el interior del recinto de la estación, que el agresor ha abandonado saltando una de las vallas.

En el exterior de la estación ha continuado la discusión y la posterior agresión que ha acabado con la muerte del vigilante.

El alcalde de Castelldefels, Joan Sau, se ha mostrado consternado y ha dado "su pésame" a la familia y a los compañeros de la víctima.

"Es un hecho muy lamentable y triste", ha dicho el alcalde, que ha destacado la "rápida y eficaz" actuación de la policía local, que ha sido la que ha practicado la detención. Según el alcalde, el agresor es "conocido" en la ciudad.

Entre tanto, el responsable del Bar Boga Boga, Antonio, ha explicado que en el momento del suceso limpiaba la parte trasera de establecimiento. "Me han sobresaltado los gritos y los golpes. He salido y he visto a dos chicos pelarse. Después me he ido a atender a un repartidor y, cuando he vuelto, el vigilante ya estaba en el suelo", ha dicho. Asegura que la víctima "era muy conocida y una persona muy amable y afable".

El responsable del bar Guetxo, muy próximo a la estación, ha explicado que "se ha oído un ruido muy fuerte, muchos golpes y gritos" y ha apuntado que "algunos de los viajeros que había en aquel momento han retenido al agresor hasta que ha llegado la policía local".

Una de las personas que ha contribuido a retener al agresor ha sido el repartidor de periódicos gratuitos que cada mañana trabaja en la zona. "Se ha ido muy afectado", han dicho testigos de los hechos.

La crisis y la reducción de personal

Por su parte, el gerente del Sindicato Independiente de Profesionales de la Vigilancia y Servicios de Catalunya, Pedro Luis Oliva, ha denunciado que el recorte de presupuesto por parte de Renfe ha limitado el número de vigilantes en esa estación considerada una de las más problemáticas por la afluencia de usuarios.

Oliva ha dicho que en la citada estación habían dos vigilantes y que como consecuencia de la reducción de presupuesto sólo ha quedado uno para atender el servicio de vigilancia.

"Pero, además, este vigilante de seguridad, solo tiene para defender a los usuarios y para defenderse así mismo, una defensa (porra) y unos grilletes (esposas). Veremos si la Inspección de Trabajo toma las medidas necesarias para que el personal de seguridad privada no quede desamparado ante actos como estos, única y exclusivamente por motivos económicos", ha añadido.

Oliva también ha destacado que la victima llevaba como mínimo 10 años prestando sus servicios a la empresa Prosegur.

Los Mossos d'Esquadra del Área Territorial de Investigación de la Región Metropolitana Sur, que ya están observando las cámaras de seguridad de la estación, se han hecho cargo de las primeras pesquisas para esclarecer los hechos.


Los sindicatos de seguridad privada critican que no sea obligatorio hacer trabajar en pareja a los agentes.
  • Los sindicatos SIPVS y CC.OO. sostienen que así la agresión se podría haber minimizado o evitado; según UGT, se hubiera producido de todas formas.
  • Renfe lamenta la muerte del vigilante y niega "rotundamente" las acusaciones de reducción de plantilla.


La muerte del vigilante Rafael G. J. la mañana de este viernes en la estación de tren de Castelldefels ha generado un aluvión de críticas entre los diferentes sindicatos del sector en Catalunya, aunque no tienen una posición unánime. Según UGT, el mayoritario, lamentablemente la muerte se habría producido aunque la dotación de agentes hubiera sido mayor. CC.OO., en cambio, considera que con dos vigilantes "la agresión mortal se hubiera podido evitar" sin lugar a dudas y el independiente SIPVS va más allá y culpa a Renfe y Prosegur del fallecimiento por haber reducido la plantilla en la estación hace un año.

Pese a haber sido consultados por LV.es ni Renfe ni la empresa Prosegur han querido pronunciarse sobre esta acusación de insuficiencia de efectivos durante el suceso. "En primer lugar, lo más importante ahora es la familia de la persona fallecida y en segundo lugar, la investigación de los Mossos d'Esquadra", ha sostenido un portavoz de Renfe. "Las acusaciones que han lanzado algunos sindicatos son rotundamente falsas, como que se haya reducido la plantilla en Castelldefels. Todas las empresas tienen unos recursos, que se optimizan lo mejor posible para ofrecer el mejor servicio posible", ha manifestado la misma fuente.

El presunto recorte de gastos y agentes, según los sindicatos

El Sindicato Independiente de Profesionales de Vigilancia y Servicios de Catalunya (SIPVS) ha denunciado la mañana de este viernes que Renfe y la empresa de seguridad Prosegur, en la que trabajaba el vigilante fallecido, habrían reducido a la mitad la plantilla de agentes en la estación con el objetivo de recortar gastos. "Hace un año había dos agentes en la estación de Castelldefels, dotados de armas de fuego, pero para reducir los gastos se dejó a un único vigilante y sin arma", explica Pedro Oliva, gerente del sindicato, el segundo en representatividad en Catalunya. En la actualidad, según Oliva, los vigilantes utilizan como única protección personal una porra y unas esposas.

José Antonio Roldán, responsable de Seguridad Privada del sindicato CC.OO., el tercero en representatividad de este sector en Catalunya, ha declarado no tener conocimiento del recorte denunciado por SIPVS, pero ha asegurado que “las medidas de seguridad personal para los vigilantes privados no son suficientes”: “Indiscutiblemente se hubiera podido evitar con dos agentes, porque no es lo mismo repeler una agresión de uno contra uno, que hacerlo entre dos”, ha lamentado. Roldán se queja, además, de la falta de equiparación con la policía en lo que a medidas de protección personal se refiere: “No se entiende que la ley no obligue a que los vigilantes vayan, al menos, de dos en dos, si realizan tareas semejantes a las de los cuerpos policiales y a ellos sí se les hace patrullar en pareja”.

"Esto no hubiera sucedido si Prosegur y Renfe no hubieran hecho el recorte, porque el presunto asesino hubiera visto más gente, no se hubiera rebotado tanto y se habría marchado a su casa", juzga Oliva, que también es miembro del Comité de Empresa de Prosegur. "Y al final de su jornada, Rafael [la víctima] también hubiera podido regresar a su casa", añade. Rafael G. J. era un veterano de la vigilancia privada, "con diez años de experiencia como mínimo", según Oliva.

El gerente del SIPVS anuncia que su organización exigirá una investigación al Comité de Prevención de Riesgos Laborales, para que determine si además de un asesinato ha habido un accidente laboral. "Habrá que ver si este trabajador tenía todas las herramientas necesarias para realizar su labor y pedir a la Inspección de Trabajo que tome las medidas necesarias para que el personal de Seguridad Privada no quede desamparado por motivos económicos", sostiene. También avisa que la reducción de efectivos en las estaciones no es sólo un riesgo para la vida de los vigilantes, sino también para cualquier usuario del tren: "Por la estación de Castelldefels pasan miles de personas cada día, es incomprensible que haya un único agente para garantizar la seguridad de tantos pasajeros”.

José Antonio Roldán, de CC.OO., también considera que se trata de un accidente laboral, "porque el agente estaba en su lugar de trabajo", y que las investigaciones deberán determinar “si ha habido negligencia de la empresa contratante, del cliente y de las Administraciones”. También reivindica que hace años que su sindicato defiende el cambio legal y una protección extra para los vigilantes de transportes blindados, que a su juicio deberían dotarse de armas más potentes y chalecos antibala. “Hay una campaña generalizada –sostiene– para que se retiren las armas a los vigilantes, pero debe reflexionarse en qué sitios no hacen falta y en qué sitios sí”.

Según UGT, la muerte del vigilante no estaría vinculada al recorte

El sindicato mayoritario en la profesión, UGT, ha sostenido una postura menos contundente y ha considerado que la agresión al agente Rafael G. J. no ha sido directamente causada por la reducción de plantilla. “El agresor podía haber matado a la víctima tanto si era un agente como dos, porque el puñetazo mortal se lo hubiera podido dar igualmente”, ha asegurado Josep Gironès, responsable de la Federación de Servicios de UGT Catalunya.

No obstante, ha destacado que la tarea de los guardias de seguridad es un servicio público pese a depender de una contratación privada, por lo que “se les debe reconocer su función como agentes de la autoridad” y “garantizarse una contratación en mejores condiciones, para que su servicio pueda ser de más calidad”. “Pese a que es un trabajo con un cierto grado de peligrosidad física, podrían reducirse los riesgos si la Conselleria, el Ministerio del Interior y las empresas de seguridad ponen los recursos adecuados”, ha afirmado Gironès.

Los tres sindicatos, así como también la Federación de Trabajadores de la Seguridad Privada de la USOC (FTSP-USOC), han expresado su condena a la agresión y su apoyo a la familia de la víctima, a la que harán llegar su pésame.

Las empresas de servicios (Aspel, Aproser, Aseja y Ami) rechazan el aumento en la cotización por transporte

Las patronales de empresas de servicios Aspel, Aproser, Aseja y Ami han mostrado su "sorpresa" y "absoluto rechazo" ante la modificación que incrementa la cotización de la Seguridad Social del plus de transporte, incluida en el real decreto aprobado el pasado 20 de diciembre en el Consejo de Ministros.

Según han señalado las organizaciones en una nota de prensa, se trata de una medida "injustificada" y supondrá "un incremento medio del 2 %" de los costes laborales fijos de los sectores empresariales de limpieza de edificios, seguridad privada, jardinería y mantenimiento, apuntan las patronales.

Para estos sectores, la subida se unirá a la derivada de la normativa aprobada en julio de 2012, que afectó al plus de vestuario e implicó "un incremento de los costes de cotización en casi un 2,5 %".

Las patronales denuncian que estos incrementos de costes de cotización son "completamente inadmisibles" en un contexto de recesión económica.

La disminución en el empleo de estos sectores empresariales, que las patronales cifran en más de 100.000 trabajadores desde 2008, se verá "agravada de forma importante" por esta "inesperada y sorprendente medida", concluyen.

El pasado 20 de diciembre el Gobierno aprobó un decreto, que entró en vigor unos días después con una serie de medidas para favorecer la contratación estable, en el que se estipulaba que pasarían a formar parte de la base de cotización todos los importes pagados a los trabajadores por pluses de transporte y distancia.

Asimismo, también pasaban a cotizar las mejoras de las prestaciones de Seguridad Social, salvo las correspondientes a la incapacidad temporal, y las asignaciones asistenciales, salvo las destinadas a la formación exigida para el puesto de trabajo, y los gastos normales de manutención y estancia generados en el mismo municipio del lugar del trabajo habitual del trabajador y que constituya su residencia.

Aspel es la patronal de limpieza y aglutina a 17 grupos empresariales, entre los que se encuentran las grandes constructoras; Aproser representa a empresas de seguridad privada; Aseja tiene asociados a 21 grupos empresariales del sector de la jardinería y el medio ambiente, mientras que Ami aglutina a 18 grupos de servicios de mantenimiento y servicios energéticos.

Aproser publica su informe económico.

Se ha publicado la edición 2013 del Informe Económico APROSER, que recoge datos macroeconómicos del sector de la seguridad privada en España a lo largo del 2012.

El informe apunta una caída del -6,87% en la facturación.


Revista Istas (Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud) nº 63 (Diciembre 2013)

En esta ocasión dedicamos el dossier a los efectos sobre la salud que tiene la distribución irregular de jornada y damos pautas para la acción sindical en este ámbito. 

Incluimos además la denuncia sobre cómo se está investigando el grave accidente en la minería ocurrido el pasado mes de octubre en la comarca leonesa de La Pola de Gordón y un estudio sobre cómo la salud en el trabajo de los maestros y maestras europeas se está viendo afectada por los recortes en educación. 

También podrás leer la denuncia de un caso gravísimo ocurrido en Aragón que muestra como el INSS está poniendo cada vez más trabas para conceder incapacidades, ya sean temporales o permanentes. 

Mostramos también algunos de los logros que se han conseguido gracias a la acción sindical de los trabajadores de sanidad en Andalucía, campañas puestas en marcha por la sanidad a nivel estatal y los resultados de proyectos sobre ergonomía en el sector químico. 

Además, incluimos una visión desde Europa sobre cómo la Comisión Europea está sacrificando su política de salud laboral.





Vigilante de seguridad herido por el impacto de una silla metálica en la cabeza en el palco de El Sardinero (Santander).


      
La Policía Nacional abrirá una investigación para esclarecer los altercados que se produjeron este miércoles en el palco de El Sardinero durante el partido de Copa del Rey entre el Almería y el Racing, en el que resultó lesionado un vigilante de seguridad por el impacto de una silla metálica en la cabeza.

La Jefatura Superior de Cantabria ha informado que el vigilante sufrió una herida en el cuero cabelludo que precisó de varios puntos de sutura y a última hora de la mañana del jueves interpuso una denuncia. Una vez recopiladas otras posibles denuncias por los incidentes en el palco de autoridades de los Campos de Sport, se iniciará una investigación para "el total esclarecimiento de los hechos y la depuración de las responsabilidades oportunas".

Según el relato de la Policía, poco después del comienzo del segundo tiempo, alrededor de las 23.05 horas, unos cincuenta jóvenes "iniciaron una veloz carrera" para desplazarse desde la localidad que ocupaban en la preferencia norte hasta la tribuna principal, saltando las vallas que delimitan las dos zonas, en dirección al palco, que estaba ocupado por los directivos de ambos equipos y otras personas.

Cuando los agentes de la Policía detectaron ese movimiento se dirigieron a las inmediaciones del palco, junto a un grupo de vigilantes de seguridad contratados por el club, y "lograron paralizar lo que se había convertido durante unos minutos en el objetivo de estos individuos", señala.

Los jóvenes arrojaron contra los ocupantes del palco ceniceros, mecheros, sillas metálicas -una de las cuales impactó contra el vigilante-, y otros objetos, además de lanzarles esputos. El Gobierno de Cantabria y el Ayuntamiento de Santander han condenado hoy estos incidentes, que para el presidente de la Asociación de Peñas del Racing, Bernardo Colsa, no son "justificables" aunque sí entendibles, dada la situación de deterioro que vive el club.

Fue precisamente a Colsa, aunque sin nombrarlo, a quien apuntó el presidente del Racing, Ángel Lavín, como uno de los culpables de los incidentes, al referirse "al agitador habitual y sus secuaces", en una rueda de prensa celebrada este jueves por la tarde. En la misma, Lavín insistió que como tiene "alma marinera" y en la actualidad es el "patrón" del club, tiene que ser "el último en abandonar el barco".

"El mayor dolor causado por estos personajes que no representan al racinguismo es el dolor del alma", ha matizado Lavín, quien al ser cuestionado sobre si piensa que él sí lo representa cuando la afición y las instituciones vienen reclamando su marcha del club, ha subrayado: "Yo defiendo al racinguismo". "Trabajo para una sociedad mercantil que me ha elegido como presidente y consejero delegado", añadió.

Un día sin Seguridad Privada…


Eduardo Martínez



Articulo de Manuel Sánchez Gómez-Merelo, Consultor Internacional de Seguridad y Miembro experto de la Comisión Nacional de Seguridad Privada del Ministerio del Interior.





La Seguridad Privada pasa, en la actualidad, por el debate y discusión política de una nueva Ley que sustituirá a la ya obsoleta del año 1992. 

Es fácil detectar con frecuencia la poca labor de investigación periodística y escaso rigor que, en general, se observa en los medios de comunicación sobre el tratamiento de los temas de seguridad, y sorprende asimismo comprobar lo poco que se valora la repercusión y consecuencias que el desconocimiento o la mala gestión de esa información puede tener sobre la sociedad, hasta bordear incluso el peligro de generar alarma social.

Transcurría 1849 cuando se creó la figura de “Guarda Municipal de Campo”, la primera figura de seguridad privada en la historia reciente de España. Eran Guardas Jurados por una Orden de la Reina Isabel II, del Ministerio de Agricultura con el concurso del Ministerio de Gobernación. Guardas Jurados que debían ser hombres que gozasen de buena opinión y fama, que nunca hubiesen sido condenados por delito alguno, y que no hubieran sido despedidos por alguna infracción disciplinaria de su trabajo. Tenían reputación de hombres buenos que terciaban en pleitos y discusiones. Siempre juraron (de formas distintas según las épocas) proteger los intereses puestos bajo su custodia, con lealtad al poder establecido. 

El sábado 10 de Noviembre de 1849 la Gazeta de Madrid publicaba en su número 5.581 el “Reglamento para los guardas municipales y particulares del campo de todos los pueblos del reino”. 

De ahí a nuestros días se ha venido desarrollando la actividad hasta 1992 donde se aprueba la Ley 23/92 de Seguridad Privada que regula la actividad y es primera norma de rango legal que regula todo el sector. 
Ley que, por primera vez en casi siglo y medio, no contempla el carácter de agente de la autoridad; separa la habilitación de vigilante de la licencia de armas; crea las especialidades de escolta privado y de vigilante de explosivos, así como las figuras de los Jefes de Seguridad y los Directores de Seguridad; y sigue manteniendo la figura de los guardas de campo, con las variantes de pesquerías marítimas, caza y piscifactorías. 

Con todo ello, “la Ley de Seguridad Privada pasa de poner el acento en el principio de la subordinación a desarrollar más eficazmente el principio de complementariedad a través de otros que lo desarrollan, como los de cooperación o de corresponsabilidad…” y, en resumen, ratifica que, en el modelo español, la seguridad privada es auxiliar, complementaria, subordinada, colaboradora y controlada por la Seguridad Pública. 

A efectos de esta ley se entiende por seguridad privada: “el conjunto de actividades, servicios, funciones y medidas de seguridad adoptadas por personas físicas o jurídicas, públicas o privadas realizadas o prestadas por empresas de seguridad… Todo ello, para hacer frente a actos deliberados o riesgos accidentales… con la finalidad de garantizar la seguridad de las personas, proteger su patrimonio y velar por el normal desarrollo de sus actividades” 

Una actividad amplia y compleja dentro de un gran catálogo de riesgos y amenazas, por lo que constituyen actividades de seguridad privada principalmente: la vigilancia y protección de bienes y establecimientos públicos o privados, así como de las personas que pudieran encontrarse en los mismos; el acompañamiento y protección de personas físicas determinadas; el transporte, depósito y custodia de monedas y valores; el transporte, depósito y custodia de explosivos, armas y cartuchería; la instalación y mantenimiento de sistemas de seguridad; la gestión de centrales para la conexión, recepción y verificación y, en su caso, transmisión y respuesta ante las señales de alarma; la investigación privada con relación a personas, hechos o delitos solo perseguibles a instancia de parte. 

Todo ello, subrayando el especial carácter preventivo de estas actividades de seguridad privada. 

Por tanto, y según se expresa en la exposición de motivos del Proyecto de la nueva Ley, “… la seguridad privada se ha convertido en un verdadero actor de las políticas globales y nacionales de seguridad”. 

Así, hasta el momento, ni el conocimiento y tratamiento periodístico otorgado al asunto, ni la discusión política están a la altura de la importancia y repercusión social que corresponde a un tema de esta envergadura. 

Una Seguridad Privada que no es nueva ni fruto de ninguna tendencia política significada, ni debe ser planteamiento alternativo a las posibles carencias de la Seguridad Pública o la potencial privatización de ésta. 

En este sentido, y teniendo en cuenta que no es defendible ni planteable la privatización de la seguridad pública, las voces altisonantes, quizá desconocedoras de la realidad y evolución de la seguridad privada como desarrollo de la sociedad y no como alternativa a las posibles carencias de la seguridad pública, deberían de pararse un momento a analizar lo qué sería un día normal sin la seguridad privada. 

Un día sin la Seguridad Privada.

Si un día al despertarnos observáramos que las empresas y profesionales de la seguridad privada dejaron sus puestos y misiones… las armas, la vigilancia, la protección de los bienes y personas… ¿qué pasaría? Pues, sencillamente, que tendríamos un caos de tamaño descomunal. 

Un caos por la desaparición sin alternativa de una seguridad privada, donde en España trabajan, según datos del Ministerio del Interior, más de 1.500 empresas acreditadas, con más de 100.000 profesionales habilitados, y en la que, sólo en el año 2011, se llegaron a realizar más de cuatrocientos mil contratos y más de un millón cien mil servicios, con un resultado en materia de colaboración de más de sesenta mil actuaciones o comunicaciones a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sobre auxilios, colaboraciones, informaciones y detenidos. 

Pero, más allá de unas cifras globales, y a modo simplemente de ejemplo, ¿cómo sería un día normal de actividad en un aeropuerto como el de Madrid donde trabajan más de 600 vigilantes de seguridad, o en el Metro de Barcelona y Madrid donde desarrollan su actividad más de 600 y 1.500 vigilantes de seguridad, respectivamente? 

¿Qué pasaría en una Central Nuclear donde hay habitualmente más de 70 vigilantes de seguridad? ¿Y en los centros comerciales, áreas industriales, polvorines, transporte público, etc.? ¿Cómo se gestionarían grandes eventos culturales o deportivos donde pueden llegar a trabajar más de 500 vigilantes de seguridad en uno solo de ellos? 

Igualmente ¿cómo se desarrollarían los más de 9.000 servicios anuales de transporte y custodia de dinero y valores o los más 1.600 transportes de explosivos?, ¿Cómo se realizaría el control y la gestión de más de un millón y medio de sistemas de alarma monitorizados por las centrales de alarmas privadas que generan en conjunto más de 200.000 señales de alarmas falsas o no deseadas?, ¿Quién efectuaría el acompañamiento y protección de personas determinadas? O ¿quién protegería nuestros pesqueros que están faenando en el Océano Índico? 

En todo caso, se incrementarían los riesgos de actos violentos, robos, atracos, agresiones, vandalismo, o incluso podría colapsarse la actividad normal en donde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad no podrían ni deberían estar presentes. Y no podrían principalmente porque no poseemos esos recursos, y, sobre todo, no deberían porque, en la mayoría de los casos, son actividades privadas, incluso con ánimo de lucro, en las que no procede poner a disposición esos recursos públicos para nada que vaya más allá de su misión superior de garantizar la seguridad ciudadana. 

A modo de conclusiones. 

Es evidente que la sociedad depende de la Seguridad Privada como auxiliar y complementaria de la Seguridad Pública. Su misión, especialmente preventiva, abarca todas aquellas actividades que precisan seguridad preventiva, como son principalmente las infraestructuras de transporte, industriales o comerciales, o, caso especial, el correspondiente a la mayoría de las infraestructuras críticas o estratégicas del país, en las que su seguridad interna y de funcionamiento debe ser costeada por sus propios operadores. Actividad y competencia aparte tendrán los recursos de Seguridad Pública para garantizar la Seguridad Ciudadana de los entornos correspondientes. 

Finalmente, no se hagan lío los que piensen que la especialización y el crecimiento paralelo de la seguridad privada es una forma de privatización de la seguridad pública. El normal desarrollo de la sociedad, presenta nuevas complejidades, retos y demandas que sólo se puede afrontar correctamente con soluciones nuevas y cooperativas. No es eficiente plantear que sea la Seguridad Pública la que preste atención a este vastísimo campo de especialización, sino que los nuevos desafíos han de contar con un sector privado reforzado, bien formado y dotado de medios específicos para realizar su complementaria labor de la mejor manera posible y con la mejor capacitación. 

En este sentido, hay un importante capítulo aparte aún nada debatido, y merece la pena subrayar que, para el normal desarrollo de la Seguridad Privada, es imprescindible también una revisión y ampliación rigurosa de los programas de formación básica y de especialización, de todos los niveles profesionales del sector, en lógico acercamiento a los niveles de capacitación que son exigidos en la Seguridad Pública. El incremento de formación y capacitación profesional es una asignatura pendiente imprescindible de modificar y aprobar. 

Hay que insistir en un concepto muy básico a tener en cuenta, como es que la Seguridad Humana en general, y la Seguridad Ciudadana en particular, requieren del concurso y cooperación de la Seguridad Pública más la Seguridad Privada, logrando pasar de la simple “acción preventiva” al “compromiso preventivo coordinado”, con una seguridad única que aporte sinergias, y sobre la base de los nuevos recursos implantados y en desarrollo, dentro de redes y planes específicos de la Policía y Guardia Civil , arbitrados por el Ministerio del Interior, de quien depende finalmente la regulación y control centralizado de toda la seguridad, incluida la privada.

CCOO denuncia 25 posibles votos “ilegales” en las elecciones sindicales de Eulen Seguridad (Melilla).

Pendiente de que arbitraje o un juzgado decida sobre estos votos, sin contar con ellos, ganó CSIF.

A las 19 era más que probable que hubiera un resultado, sin embargo, este se retrasó más de lo previsto. Al comenzar el recuento, tras las elecciones sindicales celebradas ayer en Eulen Seguridad, en la mesa había 25 votos por Correos que, según CCOO, no habían seguido el procedimiento ordinario, por lo que solicitó que no fueran tenidos en cuenta hasta que decidiera arbitraje o un juzgado. 

El sindicato cree que pueden ser "ilegales", algo que negó el presidente del Comité de Empresa, que volverá a repetir en el cargo, al menos, según los resultados de ayer, que dieron 5 delegados para CSIF.

Conceptos de la base de cotización de los trabajadores por cuenta ajena. Nota informativa de CC.OO., conceptos incluidos y excluidos (Art. 109 del texto refundido de la Ley General de Seguridad Social) y comparativa entre la anterior y la actual.

Nota Informativa de las secretarías de Acción Sindical y Políticas Sectoriales y de Protección Social y Políticas Públicas, sobre la reciente modificación de los conceptos a tener en cuenta en la Base de Cotización de los trabajadores por cuenta ajena.

                                                  Acceso al documento

Conceptos incluidos y excluidos (Art. 109 del texto refundido de la Ley General de Seguridad Social) y comparativa entre la anterior y la actual.


                                        

                    Documento 1                                                   Documento 2


                                   

                  Documento 3                                                      Documento 4


           

Vigilantes de seguridad de Casesa les propinan una brutal paliza a la salida de un supermercado de Torrevieja (Alicante) a dos turistas franceses.Francia pide investigar la agresión a dos turistas de su país en una gran superficie.

Dos vigilantes de un hipermercado de Torrevieja golpearon estas Navidades a un matrimonio de turistas franceses, como atestigua la grabación realizada a escondidas por uno de los dos hijos de la pareja. El menor de ellos apenas tenía siete años.

Según los agredidos, todo comenzó cuando, al llegar a la caja sonó la alarma. Los vigilantes les pasaron varias veces un detector sin encontrar nada, por lo que les llevaron al cuarto de seguridad, donde volcaron violentamente el bolso de la mujer. Allí les retuvieron, escupieron y golpearon a pesar de que no se halló ningún producto.

Alegan, de hecho, que fueron varias las alarmas que saltaron al mismo tiempo, pero que el personal de seguridad se dirigió directamente hacia ellos. "Me agarraron del cuello y pensé que iba a morir en España", reconoce el cabeza de familia.

El hipermercado, que lamenta lo ocurrido, ya ha solicitado más información a la empresa responsable de vigilar el establecimiento. Ésta, sin embargo, no ha querido ofrecer su versión a la prensa.

La pareja fue atendida en Urgencias y la denuncia la pusieron días después, ya que la Guardia Civil en Torrrevieja no tiene traductor. Este jueves esta familia regresará a Francia de sus vacaciones en España.

                                            Acceso al vídeo (El Mundo)

Francia pide investigar la agresión a dos turistas de su país en una gran superficie.
  • La embajada tacha de deplorable el incidente y se mantiene en contacto con sus ciudadanos para prestarles asistencia. 
  • La mercantil Casesa no concreta si ha apartado a los dos vigilantes de seguridad, que a su vez han denunciado al matrimonio 

La Embajada de Francia y el Consulado General en Madrid lamentaron ayer los incidentes ocurridos el 30 de diciembre pasado que implicaron «a una familia de franceses de vacaciones en España» y pidieron que se investiguen los hechos. En un comunicado, lamentan que la familia haya sido «violentada por unos vigilantes de una sociedad de seguridad privada» en una gran superficie de Torrevieja. Tanto la Embajada como el Consulado General indicaron que «han obrado para que se aclaren los hechos sobre este asunto deplorable y mantienen el contacto con la familia, para prestarle toda la asistencia que puedan».

Como publicó ayer esta diario, el matrimonio de origen francés, que se encontraba pasando unas vacaciones en Torrevieja, denunció ante la Guardia Civil la agresión que sufrió por parte de personal de seguridad de una gran superficie después de que se disparara la alarma del establecimiento en el que estaban realizando la compra.

Los denunciantes relatan que fueron conducidos a una habitación donde fueron «vejados y golpeados» delante de sus dos hijos, de 13 y 5 años, por los vigilantes. Fue el mayor de ellos quien grabó con su cámara de vídeo algunos momentos de la violenta escena mientras el pequeño presenciaba llorando y entre gritos el desarrollo de la agresión. Ayer se supo que los vigilantes también han presentado una denuncia a causa del incidente.

La empresa Casesa, encargada de la seguridad del establecimiento de Torrevieja donde se produjo la presunta agresión de los dos vigilantes, aseguró ayer que ha adoptado «las acciones preventivas oportunas» y que mantiene una investigación abierta sobre los hechos, aunque no especificó, a preguntas de este diario, si esas «medidas preventivas» incluyen el haber apartado de sus funciones a los dos empleados. La empresa de seguridad privada explicó ayer a través de un gabinete de comunicación que «lamenta los hechos ocurridos» y «rechaza cualquier actuación ajena a las buenas prácticas empresariales que rigen en la política de la compañía y actuaciones puntuales que pudieran ser reprobables por parte de sus empleados».

Reiteró además que mantiene abiertas «las investigaciones» correspondientes, habiendo «adoptado las acciones preventivas oportunas».
Casesa añadió que están «a la entera disposición» de la familia afectada por el incidente para el correcto y rápido esclarecimiento de los hechos. También mostró su voluntad «de absoluta» colaboración en las diligencias judiciales que se practiquen.

Por su parte, el hipermercado no realizó ayer ningún tipo de declaración sobre lo sucedido pese a haber transcurrido más de 24 horas desde su difusión por este diario y por varias cadenas nacionales de televisión. Fuentes de su gabinete de prensa se limitaron a desviar las preguntas de los medios a la empresa de seguridad.

Respuesta de la G.C.a dos consultas realizadas en relación al ejercicio de tiro de los vigilantes de seguridad.

Información en relación con el escrito remitido por la Federación de Servicios Privados de CC.OO.,el pasado 25 de septiembre, al área de Intervención de Armas de la Guardia Civil, en el que se realizaban dos consultas sobre el ejercicio de tiro.

Defensa paga más de 700.000 euros por tres meses de seguridad a la empresa del empresario canario indultado (Eulen).

  • Miguel Angel Ramirez Alonso es presidente de la U.D. Las Palmas, y donante del PP.
  • Publica dos contratos para la vigilancia de diversos edificios del ministerio.
  • Miguel Ángel Ramírez, condenado a tres años, fue indultado en octubre.



A Miguel Ángel Ramírez Alonso, propietario del Grupo Ralons y presidente de la UD Las Palmas, el BOE no hace más que traerle buenas noticias. El 21 de noviembre el boletín oficial recogía su indulto, que evitaba su paso por prisión tras haber sido condenado a tres años y un día por realizar obras ilegales en territorio protegido. Sólo unas semanas después, una de las empresas de su grupo -Seguridad Integral Canaria- recibe dos contratos del Ministerio de Defensa que suman más de 700.000 euros.

Ambos contratos incluyen la seguridad de ciertos edificios dependientes de Defensa durante tres meses, del 1 de enero al 31 de marzo de 2014. El primero, adjudicado por 360.248 euros, incluye la seguridad privada en centros como el complejo de Arturo Soria, en Madrid, y varias residencias militares, entre muchos otros.

El segundo, por el que el ministerio abonará a la empresa 351.926 euros, está destinado a costear la seguridad privada de las subdelegaciones de Defensa en varias provincias.

No es la primera vez que Seguridad Integral Canaria, en plena expansión en la península, se lleva un contrato de estas características. En julio resultó adjudicataria de parte de la seguridad en el metro de Madrid, como publicó Ángel Calleja en 20 minutos.

El Ministerio de Defensa ha confiado a la seguridad privada, en los últimos tiempos, la protección de varios de sus edificios. Así, hace un año adjudicó la seguridad de diez hospitales militares por tres millones de euros.

Resolución de 12 de diciembre de 2013, de la Secretaría de Estado de Seguridad, por la que se aprueban las bases de las convocatorias de pruebas de selección para vigilantes de seguridad y sus especialidades para el año 2014.

El Ministerio del Interior reduce los requisitos para ser vigilante de seguridad mientras aumenta su poder.

  • Las pruebas físicas de los aspirantes a vigilantes privados son más fáciles que hace dos años.
  • Solo les exige correr más rápido y medir 5 centímetros más que el año pasado.
  • La nueva ley de seguridad privada permitirá a los vigilantes identificar y detener en la vía pública.
El Gobierno reduce los requisitos que exige a los futuros vigilantes de seguridad de empresas privadas en el momento en el que les ha dado más poder. La ley de seguridad privada que se ha aprobado en el Congreso, gracias al PP, PNV y CiU, otorga a este colectivo competencias más amplias, como la posibilidad de identificar y detener a ciudadanos. Hasta ahora esta posibilidad solo se permitía a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Los futuros vigilantes de seguridad privada deberán superar cuatro pruebas físicas -en 2012 eran cinco-: flexiones, lanzamiento de balón medicinal, salto vertical y 400 metros de carrera. Los mínimos para aprobar varían en función de la edad y el sexo. Interior mantiene las exigencias para las dos primeras pruebas, mientras que reduce considerablemente la altura que deben saltar y aumenta ligeramente la velocidad en la prueba de resistencia.

Los candidatos de entre 18 y 25 años tendrán que saltar 11 centímetros menos que el año pasado para superar la prueba de "salto vertical" (los 55 centímetros que pedía Interior en 2013, este año se quedarán en 44). Para los candidatos varones también se reduce paulatinamente este requisito. En el caso de las mujeres, la marca mínima se mantendrá igual que el año anterior.

Interior ya eliminó en 2013 la prueba de velocidad, por la cual los aspirantes tenían que correr 50 metros en un tiempo no superior a 11,5 segundos (para mujeres) y 11 para los hombres. Además, eliminó la prueba de resistencia en la que se les obligaba a correr 1.000 metros en entre 4,30 y 6,15 minutos. Desde el año pasado, esas dos pruebas se condensan en una, que consiste en correr 400 metros. Esa es la única aptitud en la que el Ministerio es más exigente este año, con una reducción de los segundos para recibir un apto, que oscila entre los cuatro y los ocho segundos.

Con cuatro flexiones de brazos suspendidos en una barra fija, los hombres de entre 18 y 25 años aprobarán esta prueba, mientras que los de entre 26 y 32 lo harán con tres y en el caso de los que tengan hasta 39 años solo tendrán que hacer dos. Hasta los 55 años -máximo permitido para optar al carné profesional que expide Interior- no tendrán que someterse a esta prueba, como ocurre en el caso de las mujeres.

También se mantienen intactas las distancias a las que deben lanzar el balón medicinal de 3 kilos de peso -prueba de la que están exentos los hombres menores de 40 años-. En el caso de las mujeres, tendrán que lanzar la pelota de 4,75 metros a 3,50 en función de su edad, mientras que los varones tendrán que hacerlo como mínimo 7 metros si tienen entre 40 y 50 años o 3,5 si superan esa edad.

Sin antecedentes penales

El Gobierno también mantiene el temario con el que se examinará a los candidatos a vigilantes de seguridad de las empresas privadas. El examen consiste en un test de 50 minutos con 80 preguntas. El temario incluye nociones de derecho (constitucional, laboral, penal...) y otras más relacionadas con la seguridad como "medios de protección", "defensa personal" o "normas de seguridad en el manejo de armas".

Interior obliga ahora a los vigilantes privados a ser más altos: aumenta en cinco centímetros la altura mínima para poder optar a las pruebas. Los hombres tiene que medir al menos 1,70 metros y las mujeres 1,65.

Otros requisitos para poder tener la habilitación profesional es no tener antecedentes penales y no haber sido sancionado en dos o cuatro años, respectivamente, por infracciones graves o muy graves en materia de seguridad. Esto significa que sí han podido cometerlas con anterioridad. En el caso de las condenas por vulneración del derecho al honor a la intimidad y otros derechos fundamentales, Interior no cuenta las que se produjeran hace más de cinco años.

Requisitos exigidos a los vigilantes en 2014


Requisitos exigidos a los vigilantes en 2013

Requisitos exigidos a los vigilantes en 2012.





Acuerdo global Loomis.

Información sobre el Acuerdo Global con Loomis AB, Firmado por UNI Limpieza y Seguridad (Sindicato Internacional al que esta Federación está afiliada),y el Sindicato de Trabajadores del Transporte de Suecia.

Serramar aún debe unos 2.300 euros a cada vigilante del CETI en Melilla.


alt                    

Los representantes sindicales de los empleados se reúnen la próxima semana con la Inspección.

La situación de los trabajadores de vigilancia del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) continúa sin solucionarse. La empresa adjudicataria del servicio, Serramar, adeuda una media de más de 2.300 euros a cada empleado, según explicó ayer en declaraciones a El Faro, el representante sindical de los vigilantes, Dámaso García.

Según precisó García, la empresa aún no ha abonado la paga extra de Navidad (unos 1.000 euros por empleado) ni la nómina de diciembre (unos 1.300 euros). Asimismo, señaló que a algunos de los trabajadores se les debe parte del sueldo de noviembre. El representante sindical señaló que las cantidades varían en función de la categoría de cada empleado, pero recalcó que lo realmente preocupante es que la situación continúa siendo la misma que hace unos meses.

Asimismo, aseguró que por el momento no han tenido ninguna información nueva por parte de la empresa, más allá de lo que les dice el trabajador que sirve de enlace entre la plantilla y la central. “Él está intentando hacer lo que puede, pero tampoco puede darnos más información de la que le facilitan”, señaló.

Ante los nuevos impagos, García apuntó que la intención, a priori, es volver a concentrarse en señal de protesta. No obstante, apuntó que aún no hay fechas definidas, porque están a la espera de reunirse con la Inspección de Trabajo. El representante de los empleados dijo que el encuentro se celebrará, casi con total seguridad, la próxima semana y apuntó que en función de las conclusiones de esa reunión decidirán si vuelven a concentrarse, aunque insistió en que todo apunta a que volverá a haber protestas.

Hay que recordar que la Inspección de Trabajo ya ha sancionado con una multa de 6.000 euros a la empresa Serramar por los retrasos en el pago a los trabajadores del servicio de vigilancia del CETI. Además, los trabajadores se concentraron por última vez a finales del mes pasado en la plaza del Sagrado Corazón para volver a protestar por la situación. Los impagos por parte de Serramar a los vigilantes lleva siendo una realidad desde hace más de dos años.

Tres detenidos por agredir a dos vigilantes de seguridad del metro de Barcelona.

Los agresores increparon a los agentes y les propinaron golpes, patadas y arañazos, según la policía

Los Mossos d'Esquadra han detenido a tres personas acusadas de un delito de atentado contra agentes de la autoridad por haber agredido presuntamente a dos vigilantes de seguridad del metro de Barcelona, en la parada de la L-4 de Ciutadella, en la avenida de Icària de Barcelona. Según ha informado este jueves la policía catalana, los hechos ocurrieron alrededor de las 07.30 horas del día 1 de enero, después de que unos vigilantes de seguridad llamaran la atención a tres personas que intentaban acceder al Metro sin el billete obligatorio.

Los tres detenidos, según las fuentes, increparon entonces a los vigilantes y les propinaron golpes, patadas y arañazos, aunque estos consiguieron retenerlos hasta la llegada de los Mossos d'Esquadra.

Los tres detenidos, un marroquí de 35 años, un joven de 18 años de nacionalidad española y una mujer de 37 años también de nacionalidad española, han pasado hoy a disposición judicial.

El Ministerio de Empleo y Seguridad Social ofrece un nuevo sistema de solo cuatro modalidades de contrato de trabajo.

El Ministerio de Empleo y Seguridad Social ha puesto en marcha, a través de la página web del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE), un nuevo sistema de simplificación administrativa de los modelos de contrato laboral, que pasan de 42 a 4 tipos (indefinido, temporal, de formación y aprendizaje y en prácticas).

Asimismo, se ha lanzado un asistente virtual, al que se podrá acceder desde la misma web (www.sepe.es), que servirá como guía para el empleador a la hora de seleccionar el tipo de contrato que mejor se adapte a sus necesidades productivas, en un proceso de cinco pasos.

Estas medidas forman parte de la intención del Gobierno de facilitar la contratación y hacerla "fácil y atractiva para los empleadores", en el actual momento económico, reduciendo las trabas administrativas, al tiempo que se aumenta la transparencia para los trabajadores, "cuyos derechos se mantienen plenamente con el nuevo sistema".

El nuevo asistente web permite seleccionar las características del empleador, así como elegir el perfil del trabajador que se desea contratar, indicar el tipo de jornada que necesita, seleccionar el modelo de contrato dentro de las cuatro tipologías existentes y escoger las cláusulas específicas que se corresponden con los incentivos de los que se puede beneficiar el contratador en función de las selecciones anteriores.