Un juez declara nulo el despido de una vigilante de seguridad al estar embarazada

El Juzgado de lo Social número 1 de Córdoba ha declarado nulo el despido de una vigilante de seguridad de una empresa, que desarrollaba su labor en el Centro de Internamiento de Menores Sierra Morena, por ser "discriminatorio" al haberse producido mientras que la trabajadora estaba embarazada.

Según informa el sindicato CSIF, el juez ha considerado que el despido de la vigilante, que se produjo en abril de 2014, "es nulo porque tiene por causa única su condición de mujer que quiere ser madre, lo que entraña, sin más, una intolerable discriminación por razón de sexo".

En consecuencia, el magistrado ha señalado que "la nulidad del despido, habida cuenta del mismo por razón del sexo de la actora --pues entraña directamente con la voluntad de la misma de ser madre--, es harto evidente".

Por este motivo, el juez ha ordenado a la empresa la "inexcusable readmisión de la trabajadora en su mismo puesto de trabajo, en las mismas condiciones anteriores a su despido y con abono de los salarios dejados de percibir hasta su cautelar readmisión".

En la resolución judicial se ha indicado que la empresa "deberá pagar 3.000 euros" en concepto de "daño moral" a la empleada, a fin de "resarcir suficientemente a la víctima y restablecerla, en la medida de lo posible, en la integridad de su situación anterior a la lesión, así como para contribuir a la finalidad de prevenir el daño".

Asimismo, se da la circunstancia de que "esta trabajadora fue despedida dos días antes de que se presentara la candidatura de CSIF para las elecciones sindicales en la empresa", ha indicado el sindicato.

El responsable del Área de Seguridad Privada de CSIF Córdoba, Rafael Fernández, ha mostrado su "sorpresa" y su "malestar" por la forma de actuar de la empresa en este asunto y le ha instado a dar cumplimiento al Plan de Igualdad y al Protocolo de Acoso, firmados recientemente con los sindicatos mayoritarios.

La justicia avala las cláusulas sociales que el Ayuntamiento de Madrid exige en los contratos públicos de seguridad privada.

  • El Tribunal de Contratación Pública entiende que esas cláusulas van en beneficio de los trabajadores y buscan una mejor prestación de los servicios contratados
  • Esos requisitos respetan tanto las leyes nacionales como las de la UE y no obligan a cambiar las condiciones de trabajo de las empresas
 


Las cláusulas sociales que el Ayuntamiento de Madrid exige a las empresas que quieran optar a contratos públicos no vulneran la ley ni obligan a las empresas a cambiar sus condiciones de trabajo. Así lo ha establecido el Tribunal Administrativo de Contratación Pública la Comunidad de Madrid, que avala de esta manera que el Consistorio premie en las licitaciones a aquellas empresas con mejores condiciones de trabajo para sus empleados.

Es la conclusión que recoge una sentencia a la que ha tenido acceso eldiario.es, a raíz de un recurso interpuesto contra las condiciones que exigía el Ayuntamiento para un contrato público. Aunque se trataba de un caso concreto, ha servido al Tribunal para emitir un juicio general sobre la inclusión de requisitos sociales en los pliegos de contratación, algo cada vez más común en las administraciones.


El Ayuntamiento de Madrid aprobó el pasado mes de enero que los concursos públicos para la adjudicación de contratos premiasen las políticas de igualdad, la estabilidad en el empleo, las condiciones laborales y la accesibilidad. El objetivo es que el criterio económico “deje de ser decisivo”.

Ahora, el Tribunal Administrativo de Contratación Pública avala esos requisitos porque no obligan a cambiar las condiciones laborales de las empresas, sino que premia a quien, por ejemplo, pague mayores salarios, dé una formación continua a sus trabajadores o les facilite la conciliación con la vida personal. Queda a merced de la empresa ahondar en estos puntos o no.

Además, el tribunal entiende que estos requisitos -que respetan el principio de igualdad entre las empresas- tiene un objetivo, que es conseguir una mejor prestación de los servicios que se contratan a una empresa, porque mejorar las condiciones de los trabajadores tiene “una relación directa con la calidad del servicio que se va a prestar”.

La sentencia a la que ha tenido acceso eldiario.es resuelve el recurso presentado por parte de la Asociación de Compañías de Seguridad Privada contra con un contrato público para gestionar la seguridad de unos edificios municipales. Ese contrato premiaba a los aspirantes a conseguirlo con más puntos en el concurso público si reunían una serie de requisitos sociales, como aplicar a los trabajadores el Convenio Colectivo Estatal, formar a de manera continua a los vigilantes de seguridad o facilitar su conciliación laboral.

El Tribunal entiende que la legislación -tanto la nacional como la comunitaria- contempla que los contratos públicos exijan una serie de cláusulas sociales y premien de esta manera las mejores ofertas más allá del criterio único de coste-beneficio. Eso sí, el criterio económico debe pesar más que el resto, como así era en los pliegos objeto de recurso.

Para apoyar esa conclusión el Tribunal hace referencia a distintas sentencias. Por ejemplo, una del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, dictada en 2002, en la que refleja que “no cabe excluir que factores que no son puramente económicos puedan afectar al valor de una oferta para dicha entidad adjudicadora”.

Además, el texto señala que en la actualidad existe “una tendencia legislativa y jurisprudencial favorable” en este sentido, y que administraciones y entidades de contratación están “implementando” sus políticas sociales con la inclusión de este tipo de cláusulas en los pliegos de los contratos públicos.

No es “abusivo” premiar que se paguen mejores salarios

Sobre el caso concreto del contrato para la seguridad de los edificios, el Tribunal se centra en el primer criterio social que se premia en los pliegos, que es la aplicación del Convenio Colectivo. El recurrente entiende que tiene derecho a aplicar su propio convenio de empresa y regular por el mismo cuestiones como el salario de los trabajadores.

El Tribunal, sin embargo, cree que premiar la adscripción al Convenio Colectivo no obliga a ello, ni “regula las condiciones de trabajo” de la futura empresa adjudicataria, sino que únicamente premia “el pago de los salarios establecidos en el convenio estatal”. Esa cláusula “pretende primar a las empresas que mejoren las condiciones de trabajo” de sus empleados, recoge el texto, algo que no puede considerarse “abusivo o gravoso”.

En la misma línea se manifiesta el Tribunal respecto a los otros dos criterios. La obligación de formar a los vigilantes de manera continua mejora la calidad del servicio y su prestación a los usuarios. Sobre el plan de conciliación, afirma que es “un objetivo estratégico de los poderes públicos” y provoca “una mejor realización de las funciones por parte de los trabajadores afectados”.

Eso sí, el Tribunal de un toque de atención al Ayuntamiento y apunta a que debería argumentar mejor por qué incluye, en el caso concreto de este contrato público, las cláusulas sociales específicas que figuran en él. 

Acta de contestación al requerimiento de la D.G.E.sobre el Convenio de Seguridad Privada.

Acta de la Comisión Negociadora del Convenio de Seguridad Privada, en el que se da contestación al requerimiento de la Dirección General de Empleo,alegando lo ajustado a la legalidad de las clausulas de garantia para los derechos de los trabajadores introducidas en el convenio por CC.OO.


Acta 

Podemos se reúne con sindicatos y trabajadores de seguridad privada.



El grupo parlamentario de Podemos se ha reunido esta tarde con sindicatos y trabajadores de la seguridad privada para abordar los problemas del sector, así como elaborar una hoja de ruta conjunta y llevar una iniciativa a la Asamblea de Madrid, según un comunicado de Podemos.

En la nota, la diputada de Podemos Isabel Serra explica los principales problemas del sector: "Nos encontramos con trabajadores que cobran salarios de 700 euros por 40 horas de trabajo semanales".

Además, añade, "las empresas se descuelgan del convenio estatal de seguridad privada, pese a que la Comunidad de Madrid incluye en los pliegos la obligatoriedad de que las empresas que realicen el servicio cumplan el convenio".

"Sin embargo", según Serra, "la Comunidad se salta el reglamento de las Administraciones Públicas por contratar con empresas sobre las que hay sentencia firme, por ejemplo, Integral Canaria, por defraudar a Hacienda y Seguridad Social".

La iniciativa parlamentaria acordada con sindicatos y trabajadores, que Podemos quiere presentar próximamente, solicita que la Comunidad de Madrid incluya en los pliegos de contratación de seguridad privada criterios laborales que "como mínimo" cumplan el Convenio Estatal de Seguridad Privada y el cumplimiento del Reglamento de Administraciones Públicas.

Por parte de Podemos han asistido a la reunión las diputadas Isabel Serra y Elena Sevillano; y por los sindicatos, representantes del Sindicato Nacional de Trabajadores, del Sindicato de Trabajadores de Seguridad y Servicios, del Sindicato Libre de Seguridad, el Sindicato Autónomo de Trabajadores de Empresas de Seguridad, de la Unión Independiente de Trabajadores, de Espacio de Participación Sindical, de USO y UGT.
 

Boletin Segurpri nº 48



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Detenida por intentar robar ropa valorada en mil euros y herir a una vigilante en Bilbao

La arrestada, de 37 años, había arrancado el dispositivo de alarma a las prendas y se enfrentó a los agentes de seguridad.

Una mujer de 37 años de edad ha sido detenida en Bilbao tras intentar robar ropa valorada en más de 1.000 euros en unos grandes almacenes y herir a una vigilante de seguridad que intentó impedir su huida. Según ha informado el departamento de Seguridad, a las tres y media de este pasado jueves, la Ertzaintza fue informada de que una mujer pretendía abandonar unos grandes almacenes de la capital vizcaína con prendas a las que previamente había arrancado el dispositivo de alarma.

La mujer se enfrentó a los vigilantes de seguridad y lesionó a una de ellas, que evitó su huida. Los agentes que se personaron en el lugar procedieron a la detención de la sospechosa. Según comprobaron, la ropa, valorada en más de 1.000 euros, se encontraba rota con el dispositivo de la alarma arrancado.


Detenido en Oiartzun por atacar a un vigilante que intentaba impedir un robo.

La Ertzaintza identificó al sospechoso, que se había apoderado de diversos artículos valorados en cerca de treinta y cinco euros, y lo detuvieron como presunto autor de un delito robo con violencia.

Un varón de 24 años ha sido detenido en Oiartzun acusado de atacar con una navaja a un vigilante de seguridad de un hipermercado de esa localidad que se había percatado de que el joven pretendía abandonar el establecimiento sin abonar varios productos.

Los hechos se produjeron el miércoles, hacia las nueve menos cuarto de la noche, cuando los responsables de seguridad se dirigieron al presunto ladrón para impedir que consumara el robo, ha informado el Departamento vasco de Seguridad.

El joven se enfrentó a los vigilantes y en un momento del forcejeo esgrimió una navaja, que intentó clavar en el muslo de uno de los guardias de seguridad.

Agentes de la Ertzaintza desplazados al lugar identificaron al sospechoso, que se había apoderado de diversos artículos valorados en cerca de treinta y cinco euros, tras lo cual lo detuvieron como presunto autor de un delito robo con violencia.

El Sindicato de Policía reclama medidas contra la seguridad privada del Real Madrid

El SUP solicita una actuación contra el personal de seguridad privada que dificultó el acceso de los agentes de policía en la persecución del jugador James Rodríguez el 1 de enero

El Sindicato Unificado de Policía -SUP-, mayoritario en el Cuerpo Nacional en todas las escalas y categorías, ha remitido a través de sus representantes en el Consejo de la Policía un escrito solicitando se dé cumplimiento a las posibles sanciones disciplinarias y administrativas en las que haya podido incurrir el personal de seguridad privada ante lo sucedido el pasado día 1 de enero en la Ciudad Deportiva del Real Madrid.

Un mes ha transcurrido desde que tuvo lugar el incidente entre el personal de Seguridad Privada y la Policía Nacional, en el que un jugador del Real Madrid, que circulaba a 200 km por hora, se convirtió en el protagonista al hacer caso omiso de los requerimientos de la Policía para que depusiera su conducta y así proceder a su identificación.

James Rodríguez fue visto en torno a las 17.45 horas en el kilómetro 1 de la M-40 tras adelantar por el carril de la izquierda al coche de los agentes a una gran velocidad. En ese momento, los policías activaron los dispositivos acústicos y luminosos de su automóvil e iniciaron la persecución.
Conflicto con la seguridad privada

Ante el asombro de la Policía Nacional, a la llegada del vehículo infractor a dicho recinto, los vigilantes de seguridad privada permitieron el acceso del mismo impidiendo el paso del vehículo policial, que a pesar de tratarse de un camuflado, era perfectamente identificable, contraviniendo la obligación de auxilio que tienen con respecto a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

Desde la organización sindical, aseguran "no poder pasar por alto el sentimiento de impunidad" que estas conductas generan en la sociedad. Según el SUP, estos hechos extienden aún más "la creencia popular de que la justicia y las leyes no parecen ser iguales para todos".

La Audiencia niega la condición de autoridad a un vigilante de seguridad agredido

La Audiencia de Barcelona ha absuelto de una falta contra el orden público a un hombre acusado de agredir a un vigilante de Ferrocarriles de la Generalitat, al descartar que un guardia de seguridad tenga la condición de agente de la autoridad como un policía.

En su sentencia, a que ha tenido acceso Efe, la sección décima de la Audiencia de Barcelona estima parcialmente el recurso que el procesado presentó contra una sentencia de primera instancia que le condenó a 280 euros de multa por una falta de respeto a agentes de la autoridad -considerada una falta contra el orden público- y otra de lesiones.

El abogado del procesado, Teodoro Moriche, presentó recurso de apelación contra la Audiencia de Barcelona, que lo ha absuelto de una de esas dos faltas porque entiende que la víctima no es un agente de la autoridad, de forma que la agresión no puede ser considerada un atentado al orden público.

En su sentencia, la sala admite la "dificultad" de definir el concepto de autoridad, pero apunta que, de forma genérica, pueden entenderse así "a aquellas personas que, siendo en todo caso funcionarios públicos, tienen encargados actos ejecutivos de las disposiciones de la autoridad competente".

Para el tribunal, no existe duda de que tienen esa consideración tanto los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado como los integrantes de las policías de las distintas comunidades autónomas, así como de las policías locales.

La sección décima de la Audiencia se remite a una sentencia que la misma sala dictó en 2015 y proclama que los vigilantes "no son agentes de la autoridad en el ámbito subjetivo policial -función de policía-", por lo que carecen de entidad "para recibir la protección penal" que la ley otorga a los mossos d'esquadra, por mandato constitucional y del Estatuto de Autonomía.

La sentencia reconoce que el Estatuto de Autonomía de Cataluña establece las competencias en materia de seguridad privada, entre ellas la coordinación de los servicios de seguridad e investigación privadas con los Mossos d'Esquadra y las policías locales.

Sin embargo, el tribunal cree que esa coordinación "no permite la equiparación a la policía autonómica" e insiste en que no se puede ampliar el concepto de agentes de autoridad, dado que la legislación penal es competencia exclusiva del Estado.

En ese sentido, el tribunal distingue entre el concepto de policía administrativa, "caracterizada por la utilización de técnicas de limitación de los derechos e intereses de los particulares", y la de policía gobernativa, en la que la única competencia la tiene el Estado sin perjuicio de la posibilidad de creación de policías por las comunidades autónomas.

Comunicado para afiliados

Comunicado de la Sección Sindical de CC.OO. en Segur Ibérica-Madrid a sus afiliados en relación a las elecciones sindicales 2015.


La empresa de seguridad LPM entra en concurso de acreedores.

La empresa de seguridad LPM, adjudicataria de la seguridad de las estaciones de Adif en Aragón, ha comunicado al comité de empresa que entra en concurso de acreedores, según ha informado un sindicato.

La compañía tenía un embargo de la Hacienda pública por una deuda de 12 millones de euros, entre Hacienda y la Seguridad Social. Asimismo, informó al comité que no saben cuándo podrán hacer frente al abono de la nomina del mes de diciembre y la paga extra de navidad.

Desde el Sector de Seguridad Privada del sindicato en Aragón ya han solicitado al Departamento de Protección y Seguridad de Adif la rescisión del contrato por los incumplimientos que de la Ley de Seguridad Privada así como del convenio Colectivo se venían produciendo por parte de la empresa.

LPM cuenta con una plantilla en España de cercana a los 800 trabajadores de los cuales 74 realizan su labor en Aragón, repartidos en las estaciones de tren así como en los almacenes y talleres de ADIF.

El sindicato espera que con esta nueva situación ADIF tome la decisión de rescindir el contrato y evitar que esta situación pueda prolongarse en el tiempo, ya que la empresa no ha dado ninguna garantía a los miembros del comité de empresa de que se solucione en breve.

"La situación en la que se encuentran los trabajadores les está generando preocupación, en el ejercicio de una labor profesional que conlleva una gran responsabilidad, no debemos olvidar que en estos momentos nos encontramos en un nivel 4 de alerta antiterrorista, el Plan de Prevención y Protección Antiterrorista cuenta con cinco niveles de alerta, donde se extrema la seguridad en infraestructuras criticas, estaciones y aeropuertos", ha mencionado el sindicato en una nota de prensa.

El sindicato ha anunciado que está preparando diferentes acciones para intentar que esta situación no se alargue, especialmente en fechas tan señalas.

Detenidos tres menores por romper la pierna a un vigilante de Parc Central (Tarragona).

El herido retenía a un joven para entregarlo a la Guàrdia Urbana y sus amigos lo tiraron escaleras abajo en el centro comercial.

Los vigilantes de Parc Central divisaron el sábado poco antes de la hora del cierre nocturna a un joven, menor de edad y vecino de Tarragona, al que podría estar buscando la Guàrdia Urbana por un robo con fuerza hace escasos días en una tienda de ropa situada en la Rambla Nova.

Tres vigilantes fueron en su busca y lo retuvieron mientras esperaban a una patrulla de la Guàrdia Urbana para que lo recogiera. Sin embargo, el menor no estaba solo y había ido con sus amigos, también menores de edad, a Parc Central.

Cuando estos vieron que su compñaero estaba retenido por uno de los vigilantes, fueron a por él. Según varias versiones, hubo forcejeos hasta el punto de que uno de los vigilantes fue arrojado escaleras abajo en el centro comercial y la caída terminó en una fractura de tibia.

Los cuatro jóvenes huyeron mientras los vigilantes llamaban a emergencias para atender a su compañero. Según fuentes del SEM, el vigilante fue evacuado primero a Joan XXIII, donde se verificó que tenía la tibia rota. Tras el primer diagnóstico, el vigilante fue trasladado a la Clínica Delfos de Barcelona, donde permanece ingresado. Los otros dos compañeros sólo sufrieron magulladuras, según informan fuentes médicas.

Tras la llegada de los agentes de la Guàrdia Urbana, se activó un dispositivo para buscar a los autores de un presunto delito de lesiones.

Uno de ellos fue localizado y detenido en la misma calle Cardenal Vidal i Barraquer (a las afueras de Parc Central) y otros dos en sus casas, en la zona de Ponent. La Guàrdia Urbana está buscando a un cuarto implicado.

CCOO acusa a la empresa Segur Ibérica de "persecución" sindical y prácticas "antidemocráticas"

El secretario general del Sindicato Provincial de Construcción y Servicios de CCOO de Sevilla, Juan Martínez, ha advertido este lunes de una situación de "persecución" sindical en la empresa Segur Ibérica, que cuenta en Sevilla con una media (el número de trabajadores y trabajadoras fluctúan según las concesiones) de 120 trabajadores y trabajadoras y con más de 800 en el conjunto de Andalucía. Según avisa, la empresa incurre en prácticas "antidemocráticas" y "persigue y atosiga" a quienes demandan mejoras laborales. En rueda de prensa, Juan Martínez ha expuesto "el modelo de relaciones laborales absolutamente tercermundista que están sufriendo los trabajadores y trabajadoras de la empresa Segur Ibérica", concesionaria de los servicios en el Parlamento de Andalucía o empresas como Santa Bárbara o Persán. Según Martínez, en Segur Ibérica se está produciendo un "cuestionamiento permanente de la interlocución sindical" que ha llevado a que CCOO haya tenido que presentar 21 denuncias ante la Inspección de Trabajo, tres tutelas de libertad sindical que el Sindicato ha ganado, dos denuncias a Seguridad Privada o a la Fundación Tripartita. Además, Sindicato y Segur Ibérica se encuentran ahora mismo en los Juzgados por el cuestionamiento que la empresa hace del comité de empresa, electo hace seis meses y en el que CCOO de Sevilla obtuvo mayoría absoluta al ser apoyada por el 70% de los trabajadores y trabajadoras.

Juan Martínez ha explicado la "persecución y atosigamiento" que sufren los trabajadores y trabajadoras que piden mejoras laborales, supuestos que, en ocasiones, siguen sin cumplirse tras resoluciones de la Inspección de Trabajo. El secretario general del Sindicato Provincial de Construcción y Servicios ha subrayado también "las supuestas irregularidades y manipulaciones en cuadrantes para los permisos de formación de trabajadores y trabajadoras". Como ha sentenciado Martínez, estas situaciones están llevando las relaciones laborales en Segur Ibérica "a un callejón sin salida" porque "se ha llegado a un punto de no retorno por la actitud de sus dirigentes". Tanto Juan Martínez como el responsable de Salud Laboral del comité de empresa de Segur Ibérica, Manuel Rueda, han denunciado que la empresa hace "caso omiso" a las peticiones de CCOO de dotar a sus trabajadores y trabajadoras de los equipos de protección integral (EPI), entre los que se encuentra un chaleco antibalas, para los trabajadores y trabajadoras que ejercen su labor de vigilancia en "puntos calientes" por la alerta antiterrorista como el Parlamento de Andalucía o la fábrica de Santa Bárbara.

Junto a Juan Martínez y Manuel Rueda, en la comparecencia ante los medios de comunicación ha estado presente Francisco Márquez, presidente del comité de empresa de Segur Ibérica.

EL TRIBUNAL SUPREMO DA LA RAZÓN A LOS FIRMANTES DEL CONVENIO COLECTIVO ESTATAL DE LAS EMPRESAS DE SEGURIDAD PRIVADA 2016‏

El Sindicato Autónomo de Trabajadores de Empresas de Seguridad (ATES). Pierde en el Tribunal Supremo, la impugnación (a la que con posterioridad se adhiere el Sindicato CIG) del Convenio Colectivo Estatal de las Empresas de Seguridad 2016.


La empresa Segur Ibérica abandona la vigilancia de la Fábrica de Armas por impago (A Coruña).

Precintará las instalaciones esta medianoche ante la deuda que mantiene con ella Hércules de Armamento.

La empresa de seguridad de la Fábrica de armas, Segur Ibérica, abandonará a las doce de la noche el servicio de vigilancia de las instalaciones y las precintará, según han advertido trabajadores de la empresa. La compañía toma esta decisión ante el impago de medio millón de euros que mantiene desde hace meses Hércules de Armamento, la adjudicataria de la factoría coruñesa. Representantes del antiguo comité de empresa, adscritos a UGT,dan por hecho de que a partir de la medianoche serán miembros de las fuerzas de seguridad los que asuman la vigilancia de la factoría para salvaguardar las instalaciones y tecnología, propiedad del Ministerio de Defensa.


La empresa de seguridad dejó anoche la fábrica de armas al no cobrar desde el mes de Marzo.

Ocurrió a medianoche. La empresa Segur Ibérica suspendió el servicio de vigilancia de las instalaciones de la fábrica de armas. Lo hizo, según indicaron fuentes de la misma, por la deuda acumulada por la concesionaria de la fábrica, la empresa Hércules de Armamento. El impago vendría produciéndose desde el pasado mes de marzo y la cuantía del mismo rondaría el medio millón de euros. «Esto se queda sin seguridad», afirmaban algunos de los 15 trabajadores que hasta el momento venían prestando sus servicios en estas dependencias. También apuntaban que muchos de ellos cuenta por décadas los años trabajados en la empresa de seguridad, muchos de ellos en las instalaciones de Pedralonga: «Estábamos cuando la fábrica era de Santa Bárbara, luego cuando estuvo General Dinamycs y ahora», explica uno de los empleados, que mañana, jueves, tendrán una reunión con los responsables de su empresa y esperan que los recoloquen en otros lugares de vigilancia.

El principal responsable de Hércules de Armamento es en estos momentos Ramón Mejuto, que ya había sido director de la fábrica cuando esta pertenecía a General Dinamycs. La empresa está intentando reanudar la producción de armas.

Dado que las instalaciones están destinadas a la fabricación de armamento y por ello requieren unas especiales medidas de seguridad, Hércules de Armamento avisó a la Guardia Civil y a la Policía Nacional de que la empresa de seguridad abandonaba las instalaciones a medianoche, pero al cierre de esta edición los empleados de Segur Ibérica seguían esperando a los agentes para fuesen ellos los que se encargasen de las labores de vigilancia mientras la empresa concesionaria buscaba otra solución.

Revista "Información de interés".

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Interior pide a las empresas de seguridad más vigilantes en lugares de gran afluencia para prevenir atentados.

El Ministerio remite un escrito a las compañías del sector para que realicen "el mayor reforzamiento posible de las medidas de seguridad [...] en aquellos lugares de previsible o frecuente concentración" de personas para hacer frente a la amenaza yihadista. También les pide que comuniquen inmediatamente a la Policía "cualquier información que se considere de interés" y que hagan oídos sordos a "inciertos temores".

Toda ayuda es poca contra la amenaza yihadista. El Ministerio del Interior ha enviado una circular a las empresas de seguridad en la que les solicita su colaboración para prevenir un hipotético ataque en España delEstado Islámico (ISIS, en sus siglas en inglés). El escrito, al que ha tenido acceso Vozpópuli, recuerda a los responsables de estas compañías que, pese a que la alerta antiterrorista se mantiene en el nivel 4, "la tipología conocida de la amenaza terrorista" tras la masacre de París hace necesario "el mayor reforzamiento posible de las medidas de seguridad" en aquellos lugares públicos de gran aglomeración de gente donde tengan desplegados vigilantes. La nota pide también la comunicación de "cualquier información que se considere de interés" con la mayor rapidez posible a la Policía.
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El escrito ha sido remitido este lunes a las compañías por la denominada 'Red Azul' de la Unidad Central de Seguridad Privada de la Policía, encargada de las relaciones con las empresas del sector. En el mismo, los responsables del Interior destacan que tras "la información de urgencia suministrada" durante el fin de semana a las mismas y las llamadas recibidas al teléfono de la Sala de Coordinación de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana para recabar más datos sobre las mismas, se hace necesaria una serie de aclaraciones que enumera del uno al seis. Así, en primer lugar recuerda que el Ministerio acordó el sábado anterior mantener "el nivel 4 de alerta de Plan de Prevención y Protección Antiterrorista" y que, por tanto, se deben aplicar "las medidas de seguridad correspondientes a dicho nivel de activación".

No obstante, en el segundo punto reconoce que "en consideración a la tipología conocida de la amenaza terrorista se solicita "el mayor reforzamiento posible de las medidas de seguridad, de vigilancia y protección". ¿Dónde? El escrito únicamente destaca que "en aquellos lugares de previsible o frecuente concentración de gran número de personas", en referencia a los recintos en los que se celebran grandes eventos deportivos, culturales y sociales, así como a zonas comerciales y de ocio. Unas medidas que, recalca en el punto tercero, "se mantendrán activadas y acordes al nivel de amenaza [...] señalado en cada momento" por el propio Ministerio del Interior. Además, en el siguiente punto reclama que "cualquier información que se considere de interés para la seguridad" sea comunicada directamente a la Policía Nacional a través del mismo correo electrónico de la 'Red Azul' desde el que se ha enviado la comunicación, del 091 o del teléfono de la Sala de Coordinación de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana. El texto también apunta que puede ser transmitida "directamente a la dependencia policial más próxima de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad".

Evitar los "inciertos temores"

Como quinto punto de su circular, Interior recuerda a las empresas de seguridad que "la aplicación y desarrollo de las medidas de seguridad" tienen como fin "prevenir posibles hechos delictivos y favorecer el normal desarrollo de las distintas actividades". Por ello, recalca que las mismas deben ser puestas en marcha "en un marco de tranquilidad y seguridad que no debe ser alterado por inciertos temores", en referencia a las numerosas informaciones falsas que ya han comenzado a circular por las redes sociales y servicios de mensajería instantánea sobre supuestas amenazas terroristas concretas. De hecho, el propio Ministerio se vio obligado este lunes a lanzar una nota de prensa en la que aseguraba que estos mensajes "carecen de toda credibilidad y sólo pretenden provocar estados de temor a la población y de alarma ciudadana y otros fines malintencionados que son totalmente ajenos a la seguridad".
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Finalmente, el sexto punto está dedicado a informar a las empresas de seguridad de la difusión, por parte de las autoridades francesas, de la ficha de Abdeslam Salah, el ciudadano belga de 26 años al que se considera el único integrante superviviente de las'células' integristas que cometieron los atentados del pasado viernes en París que sigue vivo. Junto a la foto del mismo y sus datos, la Policía recuerda a los responsables de las empresas de seguridad que "se debe comunicar inmediatamente a los canales previstos" tanto telefónicos como de otro tipo cualquier información que los vigilantes obtengan sobre él. Eso sí, también recomienda no tomar la iniciativa para su captura "en previsión a su peligrosidad y a que vaya armado". Durante el fin de semana, el Ministerio ya había remitido a estas compañías los datos de losdos vehículos de matrícula belga que supuestamente fueron utilizados en los atentados para que previnieran sobre los mismos a sus trabajadores.

Hallan a un vigilante herido en la sala de control de la Alhambra.

Al parecer, el guarda, que estaba a cargo de las cámaras de seguridad del monumento, se hirió con su propia arma de fuego.

Era imposible que el incidente pasara desapercibido porque ocurrió en la Alhambra, el monumento más visitado de España, alrededor de las cinco de la tarde de este pasado viernes. Primero se escuchó un disparo y después, algunos gritos. Instantes más tarde, efectivos médicos y de la Policía Nacional hallaban herido a un vigilante en la sala desde que la que se controla la seguridad de la Alhambra. Al parecer, el guarda, que en esos momentos estaba a cargo de las cámaras que graban lo que sucede en el la fortaleza nazarí, se hirió de gravedad con su propia arma de fuego, según explicaron fuentes policiales.

Las primeras hipótesis apuntaban a que pudo ser un acto voluntario, aunque no se había descartado todavía la posibilidad de un accidente. El vigilante fue trasladado de inmediato al Hospital de Traumatología para ser intervenido de urgencia. Afortunadamente, parece que superó la operación y su evolución era positiva. La llegada de los equipos de emergencia a la Alhambra generó un notable revuelo entre los cientos de visitantes que se encontraban en el monumento cuando ocurrió el suceso.

El centro de control de seguridad de la Alhambra se encuentra en el edificio de Huerta de Fuentepeña. Desde allí, y durante las 24 horas horas del día, el personal de seguridad controla todo lo que sucede en el interior y exterior de las estancias nazaríes a través de las 85 cámaras repartidas por todos los emplazamientos del recinto, así como dos videograbadoras y un 'videowall', que permite el visionado de estas cámaras.

Entre las acciones que permite ese sistema destaca la de solucionar incidencias de los visitantes en los controles de acceso durante su estancia en el recinto y la posibilidad de detectar, en cualquier momento, una emergencia con los grupos de turismo organizado, a través de un sistema de localización.

CCOO critica las adjudicaciones de Seguridad Privada a una empresa que no cumple con el convenio.

CCOO de Extremadura critica que la Junta de Extremadura haya adjudicado las últimas concesiones de seguridad y vigilancia a la empresa Segurex 06, conocida por incumplir con el convenio colectivo estatal y rebajar las condiciones laborales y salariales de sus trabajadores, ya de por sí exiguas.

Desde CCOO de Construcción y Servicios muestra su preocupación por estas adjudicaciones que contradicen los compromisos de la campaña electoral y que cubren servicios significativos de la administración regional como la Academia de Seguridad Pública de Badajoz, los Servicios de Hacienda, la Seguridad del Área del SES de Badajoz o el Servicio del 112 en Mérida.

Desde el sindicato se ha trasladado en repetidas ocasiones a los responsables de la Junta de Extremadura que esta empresa tiene una larga trayectoria de incumplimiento del convenio colectivo y que incluso ha perdido algunas demandas presentadas por CCOO por este motivo en la provincia de Cáceres.

Esta empresa, afirma el sindicato, aplica un convenio propio que no ha sido ni presentado ni registrado ante la Autoridad Laboral y que no tiene vigencia, pero que le sirve a esta compañía para justificar la rebaja en los salarios y en las condiciones laborales de los trabajadores y trabajadoras que subroga

Así, por ejemplo, un trabajador de seguridad privada tiene como salario base en el convenio estatal 901 euros, mientras que en la nómina de esta empresa se recogen 801 euros, cien menos, amparándose en ese supuesto convenio propio.

Por si esto no fuera poco, la empresa en cuestión, cambia conceptos que son salariales, a extrasaliares. Como muestra, se ha presentado a la dirección del SES una nómina de una empresa que sí cumple con el convenio colectivo estatal y otra de la adjudicataria. El resultado es que un trabajador pierde en un primer mes alrededor de 50 euros a lo que hay que sumar el cambio de conceptos de salariales a extra salariales.

GERENCIA DEL SES

El sindicato ya alertó que esta misma empresa cambio las condiciones de trabajo del personal que subrogó como auxiliares de servicio que prestaban sus servicios en el Hospital Perpetuo Socorro y en la Propia gerencia del SES de Badajoz.

No solo les disminuyó su salario de forma unilateral, dejándolo en el salario mínimo interprofesional, sino que además, y pese a que los trabajadores no lo firmaron, cambiaron sus condiciones de trabajo así como su contrato, pasando de un contrato indefinido a otro de exceso de producción.

En ambos casos los trabajadores y CCOO denunciaron y los tribunales de justicia dieron la razón al sindicato. Estos antecedentes hacen más incompresibles la decisión de la Junta de Extremadura en estas nuevas adjudicaciones.

Por otra parte, la Administración regional ha contratado con la empresa Urbisegur el Servicio de seguridad y vigilancia de la Escuela de Administración Pública de Badajoz. Se trata de otro proceso cuestionable, porque esta firma no tiene sede en Extremadura a pesar de que se exige que para concesiones de más de 30 trabajadores, como es el caso.

Desde CCOO de Construcción y Servicios se insiste en reclamar a las Administraciones públicas que velen por los derechos de los trabajadores y las trabajadoras de las empresas a las que contrata servicios externos y obliguen al menos al cumplimiento de los convenios laborales en las subrogaciones que se produzcan.

La justicia tumba un ERE de Seguridad Integral Canaria de casi 70 trabajadores en Metro-Madrid

Justificó el despido de la mayoría en los malos resultados de Metro cuando la mayor parte de ellos no trabajaban allí.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha decidido declarar no ajustado a derecho el ERE que la empresa Seguridad Integral Canaria afrontó antes del verano y que terminó con el despido de 67 trabajadores en los distintos lugares de la capital en los que sus vigilantes prestan servicio: unos despidos que la empresa justificó en la mala situación económica de Metro de Madrid, donde sólo trabajaban nueve del total de afectados.

Los jueces de lo social del TSJM entienden que la empresa no incurrió en mala fe ni en fraude de ley durante las negociaciones, pero sí que los 67 despidos – inicialmente iban a ser 94 – no estaban justificados, al menos no con las razones que ha expuesto entidad liderada por Miguel Ángel Ramírez, presidente de la UD Las Palmas. Alegó la entidad que los despidos se debían a “la deficitaria situación atravesada en los servicios de vigilancia en Metro de Madrid”, algo que según los jueces“tuvo que causar una inmensa extrañeza” a 58 de los 67 trabajadores afectados que no prestaban sus servicios en el suburbano madrileño. Es más, los magistrados subrayan que la mayoría de los despedidos trabajaban “en sectores de la empresa que atravesaban una buena situación”.

Los jueces también censuran el despido de los 9 trabajadores de Seguridad Integral Canaria que prestaban sus servicios en el Metro de Madrid: “Tampoco tiene sentido si ha quedado acreditado que realizan con habitualidad horas extras y que se están produciendo, de manera frecuente, descubiertos en la prestación de servicios comprometidos por su peligrosidad, al haberse reducido de manera drástica el número de vigilantes”. Unos “descubiertos” que quedaron relatados por los trabajadores durante el juicio: faltan vigilantes, según el testimonio del presidente del Comité de Empresa, asegurando por ejemplo que en eventos deportivos calificados de alto riesgo “la dotación de vigilantes antes se cuantificaba en diez o doce por estación y ahora se ha reducido a dos vigilantes”.
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De esta manera, el ERE que afrontó Seguridad Integral Canaria en Madrid ha sido declarado contrario a derecho, en una resolución contra la que cabe recurso ante el Tribunal Supremo: de devenir en firme, el resultado será que los despidos de los 67 trabajadores afectados serán considerados como improcedentes, aunque no está obligada a readmitirlos.

Los sindicatos consideran que la sentencia confirma todo y cuanto ellos han exigido desde el primer día. Para Luis Bernal, portavoz del sector de Seguridad Privada de Comisiones Obreras, "no había ninguna causa sobrevenida como decía la empresa". Recuerda que Seguridad Integral Canaria conocía que las necesidades de recortes en el Metro eran una de las condiciones para el concurso de la adjudicación. "Se ha buscado echar a determinados trabajadores", sigue Bernal, "y la empresa nunca aceptó ninguna de las medidas que propusimos para ahorrar costes y minimizar el daño a los trabajadores como los calendarios de vacaciones, formación... Se podría haber ahorrado dinero y despidos, pero no quisieron".

El imperio de Seguridad Integral Canaria

La sentencia detalla los números que maneja la empresa de Miguel Ángel Ramírez en Madrid: atesora en torno a una treintena de contratos públicos y privados con diferentes administraciones y empresas para proporcionar seguridad, entre ellas los Ministerios de Defensa, Empleo y Agricultura, además de Metro de Madrid. Los tres contratos que suscribió en 2013 con el suburbano, por ejemplo, ascienden a 42 millones de euros. La empresa cuenta con una plantilla de 1.314 personas en Madrid, según los jueces.

Cae una red de títulos falsos con los que se accedía a puestos de seguridad privada

El propietario de una academia falsificaba el diploma y el sello del Ministerio de Educación y los vigilantes de seguridad compraban el título, que les servía para ser jefes, por 1.000 euros

El Juzgado de lo Penal número 4 de Tenerife ha condenado a una docena de responsables de seguridad privada, entre los que destacan dos directivos de la empresa Seguridad Integral Canaria, por falsificar y adquirir títulos de Bachillerato, que eran necesarios para concurrir a la categoría de director de seguridad, nivel requerido para instalarse de manera legal en los puestos que ocupaban. Los acusados han sido condenados a entre tres y diez meses de prisión.

En concreto, los directivos de la compañía insular son Francisco Javier L. F., jefe de Calidad de la mercantil, y Leonardo C. S., gerente en Tenerife de la sociedad presidida por Miguel Ángel Ramírez. El juez les atribuye a ambos un delito continuado de falsedad en documento oficial. Según la resolución, el primero adquirió el título de bachiller a un falsificador “cuando realmente nunca lo obtuvo ni se presentó a examen alguno” y, una vez que lo tuvo bajo el brazo, lo mostró para obtener la habilitación como jefe de seguridad y director de seguridad ante la Comisaría de Policía de Tenerife en mayo de 2009. El título de bachiller fue configurado con fecha 17 de mayo de 2002 a pesar de que había sido confeccionado siete años después.

El segundo, Leonardo C. S., compró el título de bachiller falso por entre 700 y 1.000 euros a la misma persona a la que se lo adquirió Francisco Javier. Con su nuevo título, solicitó a la Comisaría Provincial de Seguridad Ciudadana de la Policía de Tenerife la habilitación como director de seguridad también en mayo de 2009, así como el acceso a las pruebas para jefe de seguridad, categoría que le fue concedida en noviembre de ese mismo año.

Fuentes de la compañía de seguridad canaria indicaron a este periódico que "estas dos personas no tenían la obligación de tener título para los puestos que ocupaban. La empresa nada tiene que ver en este asunto, ya que se trata de una responsabilidad personal".

Ambos directivos de Seguridad Integral Canarias compraron su título, como ellos mismos admiten en la sentencia emitida por conformidad entre las partes, a la misma persona, Julián Manuel F. H., a quien también se lo habían comprado otros 10 falsos responsables de seguridad. Este ciudadano había creado una red de venta de títulos falsos a través de su empresa legalmente constituida, Multiservicios Broker, que tenía como objeto social la gestión de una academia que impartía cursos para obtener la categoría de vigilante de seguridad.

Según la sentencia, en febrero de 2009 Julián Manuel se hizo con 500 diplomas en blanco, 250 que simulaban el título de bachiller y otros 250 que falsificaban el diploma de Formación Profesional. Asimismo, el condenado fabricó unos tampones que falsificaban el sello de la exministra Pilar del Castillo y de su secretario de Estado de Educación, ambos en el cargo entre 2000 y 2004.

Con estas herramientas, confeccionó los falsos títulos y “se dedicó a vender diplomas”, tanto de Bachillerato como de Formación Profesional. En concreto, el falsificador ofertaba los primeros por 1.000 euros y los segundos por 800. La Policía Nacional comenzó a investigar la trama en mayo de 2010. Cuando dio con el cabecilla de la trama, le interrogó y este entregó un 'pendrive' con documentación que reflejaba claramente cómo había estado elaborando los títulos de modo fraudulento.

La empresa de Ramírez tiene adjudicada actualmente la vigilancia de instalaciones públicas como el Ministerio de Defensa, el Metro de Madrid, la Tesorería General de la Seguridad Social o el Palacio Real,contratos que en total superan los 100 millones de euros. El empresario fue indultado por el Gobierno tras ser condenado a tres años de prisión por la ejecución de obras ilegales, medida de gracia que generó notable polémica -a pesar de que posteriormente fue revocada por el Supremo-, debido a la relación de amistad que Ramírez mantiene con el ministro de Industria, José Manuel Soria.

Por otro lado, Hacienda tiene claro que el propietario de Seguridad Integral Canaria ha maquillado la contabilidad de su empresa para presentar como si fueran dietas y kilometraje -exentos fiscalmente- otros conceptos salariales sujetos a retención y evitar así tributar por estos últimos gastos. Así lo puso en evidencia el informe que presentó el pasado junio la Agencia Tributaria ante la jueza de Las Palmas Victoria Rosell -que investiga al empresario por fraude a Hacienda y a la Seguridad Social superior a los 20 millones de euros-, ratificado la pasada semana ante la magistrada por el inspector que lo redactó.

Durante su comparecencia judicial, el perito aseguró haber detectado que Seguridad Integral Canaria ha estado ocultando la realidad contable y presentando como si fueran dietas conceptos que no lo eran. En concreto, dijo que los vigilantes han ingresado una media de 4.000 euros al año en concepto de medias. Algunos trabajadores, asegura, han recibido más del 28% de su salario en forma de dieta, un porcentaje que se encuentra muy por encima de la media de las empresas del sector, que se sitúa entre el 2,8 y el 3%.