Los vigilantes del Prat: 30 días de huelga sin impacto... pero no tiran la toalla

Los vigilantes de seguridad del aeropuerto de El Prat llevan en huelga 30 días consecutivos. La plantilla de Tablisa, concesionaria del servicio, está decidida a mantener unos paros con los que denuncia la misma sobrecarga laboral que hace dos años. Entonces, bajo el nombre de Eulen, protagonizó una protesta que derivó en colas de pasajeros, en quejas y en que la Guardia Civil asumiera el control de los filtros de seguridad de las instalaciones. El cumplimiento de servicios mínimos del 90%, sumado a la presencia del Instituto Armado en el arco para evitar que el ritmo de paso decaiga, genera malestar entre unos trabajadores que, sin embargo, aseguran estar más cerca de mantener la huelga que de tirar la toalla.

Los empleados de seguridad del segundo aeropuerto español no quieren dar su brazo a torcer. Pendiente de las decisiones del comité de huelga, la plantilla ha creado "una caja de resistencia" para ayudar económicamente a los 10 vigilantes que llevan un mes sin trabajar y sin cobrar. Los del comité de huelga son los únicos empleados privados de cumplir con los servicios mínimos. El resto va cada día al aeropuerto a inspeccionar bolsos de mano de viajeros.

MENOS COLAS QUE NUNCA

Los vigilantes destacan que ha habido menos colas este agosto que si no hubiera habido paros. El verano pasado, sin huelga, los filtros marchaban "con menor fluidez" que este año, asegura a este diario uno de ellos. "Se corre más hoy en día que antes de la huelga. Y eso comporta un riesgo de seguridad. ¿Prevalece la seguridad o la cola?", cuestionan desde el comité de huelga.

A la espera del desenlace de la fase judicial en la que ha entrado el conflicto, en el comité sostienen que la huelga puede alargarse. "Queremos, más que perjudicar a los usuarios del aeropuerto, luchar contra la sobrecarga de trabajo. Los paros pueden alargarse porque no se puede jugar con las familias, sino que debe abordarse un error de Aena y del propio Ministerio de Fomento, esté el PP o el PSOE en el Gobierno", indica a este periódico el asesor del comité de huelga, Juan Carlos Giménez.

"En comparativa con otros aeropuertos, Barcelona tiene unas ganancias altísimas. ¿Por qué se le sobrecarga laboralmente? Pronto puede empezar en El Prat la huelga de otro colectivo. En la explotación de los trabajadores está el quid de la cuestión de este conflicto".

"Hace dos años, los trabajadores no podíamos ir al servicio y alguno se desmayó tras jornadas de 10 horas sin descansos", recuerda un vigilante, que critica que algunos de sus compañeros trabajan "hasta 16 horas seguidas" en el arco de seguridad

Tres detenidos tras agredir a un vigilante de seguridad de un local de ocio en Roquetas de Mar (Almeria).

La Guardia Civil ha detenido como presuntos autores de un delito de lesiones graves a F.G.R., V.V.C. Y A P.C. de 32, 31 y 22 años, tres hombres que supuestamente golpearon al vigilante de seguridad de un local de ocio en Roquetas de Mar que tuvo que ser hospitalizado tras la agresión.

La Comandancia de Almería ha informado de que la víctima fue agredida en el establecimiento de Roquetas de Mar (Almería)en el que trabajaba, así como que la denuncia por estos presuntos hechos fue interpuesta por su mujer, quien indicó que el vigilante se encontraba en el hospital a la espera de ser intervenido quirúrgicamente.

Gracias a gestiones realizadas con «medios tecnológicos de última generación» fueron identificados dos de los agresores, que posteriormente fueron reconocidos por la víctima y testigos de los hechos, de forma que se inició un dispositivo que permitió la captura de F.G.R. y V.V.C.

Posteriormente y tras nuevas actuaciones dentro de la operación 'Varapalos', los agentes apresaron a P.C., el tercer supuesto implicado en la agresión, que como el resto quedó a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Roquetas de Mar.

Garrido lamenta las agresiones a los vigilantes de Metro y promete mejorar la seguridad de los trabajadores



El consejero de Transportes, Movilidad e Infraestructuras, Ángel Garrido, ha lamentado este jueves las agresiones "puntuales" que han sufrido los vigilantes del Metro de Madrid y ha asegurado que procurarán que estos trabajadores tengan "absolutas medidas de seguridad".

Garrido ha hecho estas declaraciones en Santa María de la Alameda tras visitar las obras de mantenimiento del firme que se están realizando en la M-505.

Alternativa Sindical ha presentado ante un juzgado una querella contra Metro de Madrid y las empresas de seguridad Trablisa y Ombuds por la agresión con arma blanca de unos grafiteros a un vigilante cuando fueron sorprendidos realizando pintadas en el depósito de trenes de Cuatro Vientos.

Sobre este asunto, el consejero ha afirmado que procurarán que todos los vigilantes y trabajadores tengan "absolutas medidas de seguridad".

Asimismo, ha recordado que siempre han pedido la colaboración de la Delegación de Gobierno que es quien tiene las competencias en materia de Policía Nacional y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

"Tratamos de que estén en las mejores condiciones posibles", ha señalado en referencia a los trabajadores que han sufrido "acontecimientos puntuales lamentables".

No obstante, ha indicado que la Delegación del Gobierno ya se ha "puesto manos a la obra" y no ha descartado mantener reuniones con esta institución para mejorar la situación por las "relaciones positivas" que mantienen con el fin de seguir con la "coordinación y las medidas necesarias" para mejorar la seguridad.

Denuncian a Metro tras agresión a vigilante que cubría a otro durante huelga

Alternativa Sindical ha presentado ante un juzgado una querella contra Metro de Madrid y las empresas de seguridad Trablisa y Ombuds por la agresión con arma blanca de unos grafiteros a un vigilante cuando fueron sorprendidos realizando pintadas en el depósito de trenes de Cuatro Vientos.

Según el sindicato, la vigilancia de ese depósito corresponde a la empresa adjudicataria Ombuds, cuyos trabajadores están en huelga indefinida desde agosto por impago de salarios, por lo que reprochan a Metro de Madrid que "esté cubriendo la ausencia de los trabajadores en huelga por vigilantes de otra empresa".

La denuncia ante el Juzgado de lo Social de Madrid por "vulneración de derechos fundamentales", en concreto del derecho a la huelga, ha sido presentada este miércoles contra las empresas Trablisa, Ombuds y Metro de Madrid.

Fuentes de la empresa del suburbano madrileño han asegurado a Efe que es "falso" que Metro de Madrid "esté vulnerando" el derecho de huelga de los vigilantes y cubra con personal de otras empresas las vacantes que puedan quedar por el personal en huelga.

Sobre la reyerta de ayer en la que un vigilante de la empresa Trablisa resultó herido por unos grafiteros, las mismas fuentes han explicado que, por contrato, todas las empresas de seguridad que trabajan con Metro (en la actualidad cuatro) "deben contar con un dispositivo especial de vigilancia para acudir a ayudar cuando hay una intrusión en un recinto o un ataque de grafiteros".

"En concreto", han añadido, "lo que pasó es que se avisó al equipo de vigilantes del dispositivo especial que estaba más cercano al incidente, que era el de la empresa Trablisa. Este equipo fue el que acudió al recinto de Cuatro Vientos para ayudar a frenar la acción de los grafiteros".

"Se pueden juntar vigilantes de varias empresas en estos casos", sostienen desde Metro de Madrid.

Esta agresión, perpetrada por unos grafiteros que huyeron pero que quedó grabada en las cámaras de seguridad del depósito, pone en evidencia que "el vigilante de Trablisa no debía estar ahí, ya que están cubriendo ilegalmente los descubiertos en la huelga", según Alternativa Sindical.

En la denuncia, indican que a las 14.50 del 3 de septiembre un grupo de tres grafiteros entraron en las instalaciones y agredieron a uno de los vigilantes de seguridad - de la empresa Trablisa- que estaba "cubriendo ilegalmente a los huelguistas de Ombuds en esta instalación, produciéndole un corte en el brazo, por lo que se solicita un indicativo a la sala del 091".

Los grafiteros portaban "palos, piedras y al menos un arma blanca. Producto del encuentro con los dos Vigilantes de Seguridad, uno de estos últimos resulta herido por impacto de un palo, mientras que otro recibe igualmente un impacto con un arma de este tipo, además de recibir tres cortes en el antebrazo y dos en el brazo por una navaja".

Alternativa Sindical critica que "estos trabajadores a los que ilegalmente metro de Madrid y Trablisa les hace cubrir descubiertos de la huelga", acabaron además heridos por los grafiteros que hicieron "una pintada de sesenta metros cuadrados en un tren que estaba estacionado en la vía uno, viéndose afectadas las composiciones (coches) números 6411, 6412, 6413, 6414".

El sindicato exige la Gerencia de Metro de Madrid "explique públicamente qué hacían vigilantes de la empresa Trablisa en un depósito de cuya seguridad está contratada la subcontrata Ombuds, y que actualmente se encuentra con sus trabajadores en huelga".

Un vigilante del Metro de Madrid, apuñalado con una navaja por unos grafiteros tras ser pillados

  • Los hechos sucedieron en el depósito de trenes de Cuatro Vientos y el trabajador ha sufrido lesiones leves en la mano y en la cara.
Un vigilante de seguridad del Metro de Madrid ha sido apuñalado con una navaja por un grupo de tres grafiteros. Los hechos han sucedido en el depósito de trenes de Cuatro Vientos y el trabajador ha sufrido heridas leves en la mano y en el brazo. Según han indicado a Europa Press fuentes de Metro Madrid, un grupo de tres personas han entrado alrededor de las 16 horas de del martes 3 de septiembre en el depósito de trenes con el objetivo de realizar pintadas en los vagones.

Así, han sido detectados por las cámaras de seguridad y un grupo de vigilantes ha intentado frenar al grupo que portaban una navaja y varios palos. Han conseguido retener a uno de ellos, que portaba el arma blanca, y que, al resistirse, ha provocado dos cortes a uno de los trabajador, mientras que otra grafitera ha golpeado en el brazo a otro de los efectivos de seguridad.

Como publica Madrid Diario, los agresores han conseguido huir y los vigilantes han sido atendidos por el Samur-Protección Civil y han sido trasladados a la mutua. Desde Metro de Madrid han señalado que cuentan con "medidas de seguridad disuasorias para evitar acciones" como las de este martes.

En esta línea, ha destacado que en 2018 frustraron 1.019 intentos de grafitis por el personal de seguridad, mientras que no se consiguieron parar otros 663. En esta línea, han destacado que tienen más de 8.000 cámaras repartidas por toda la red. Asimismo, han comunicado que han puesto a disposición de Policía Nacional las imágenes de las cámaras de vigilancia.

Atacados con botellas, puñales o piedras: así es ser vigilante de seguridad en el metro

Tras constatar el auge de las patrullas ciudadanas cazacarteristas en el metro de Barcelona, en Crimen y castigo hemos hablado con Nacho Arroyo, secretario de Organización del Sindicato Profesional de Seguridad.

Comprendre la postura de estos grupos pero asegura que “crean más conflictos que otra cosa" y que "están sobrepasando la ley constantemente". En este sentido, explica que estas patrullas “sí podrían actuar cuando ven que un carterista sustrae una cartera pero están actuando antes de que ocurra nada, algo que no pueden hacer”. 

Asimismo, añade que esta actividad “conlleva que se creen peleas y que se agraven los problemas en el metro”. Y es que, según Arroyo, “el metro es actualmente el servicio con más dificultades de los vigilantes”.

Crimen y castigo es el podcast de COPE.es que trata, en entregas monográficas, los temas más actuales relacionados con la delincuencia y todo tipo de conductas que resulten problemáticas socialmente. Lo hace en un formato dinámico, fresco, cercano, y con entrevistas a los implicados e intervenciones de expertos.

Dos jóvenes neonazis dan una brutal paliza a un vigilante de seguridad de Megapark (Mallorca)

Un vigilante de seguridad del Megapark ha sufrido graves lesiones tras ser atacado por dos jóvenes alemanes de ideología neonazi. El vigilante será operado este lunes.

La Policía Local detuvo el pasado sábado a dos jóvenes alemanes por la brutal paliza que infligieron a un vigilante de seguridad en la discoteca Megapark.

Al parecer, según ha confirmado fuentes de la empresa, el vigilante estaba intentando ordenar la entrada de las personas al recinto cuando estos dos alemanes, molestos con la actuación del vigilante, la emprendieron a golpes dejándole malherido y sangrando por las orejas. 

El vigilante aseguraba que no sentía las piernas. Este lunes será operado de las heridas.

La Policía Local, tras identificar a estos dos alemanes y registrarles comprobó que los mismos llevaban porotectores bucales. Asimismo, al comprobar el móvil de uno de ellos aparecieron fotografías con simbología neonazi.

Una mujer que se encontraba en el momento de los registros a estos dos alemanes empezó a insultarlos y aseguró a la policía que estos dos inviduos suelen armar peleas allí donde van y que son ultras fanáticos de un club de fútbol alemán.

Un vigilante del Metro: “Me despido de mi hijo y no sé si volveré”

Solo ante el peligro 

Porros, juergas en el Metro, escenas de sexo, saltos a vías, fuertes peleas y carteristas descontrolados. “A los vigilantes de seguridad privada nos tratan como una mierda, no nos respetan nada”, detalla M.S, uno de los trabajadores que está dentro de la asociación Marea Negra, en una conversación con Metrópoli Abierta. La creciente inseguridad en Barcelona y la falta de efectivos policiales ha pasado factura a los vigilantes de seguridad privada, que se sienten más desprotegidos que nunca.

Con una porra y unos grilletes tienen que resolver situaciones complejas procurando que nadie salga herido. Al fin y al cabo, su cometido es impedir que se incurran delitos penales y administrativos allá donde estén ellos. En el Metro o en la calle. Por eso, desde la asociación exigen más medidas de autoprotección y más autoridad. “Paso miedo cuando hago una intervención”, confiesa M. S.

–Ellos son muchos, nosotros muy pocos. Cualquier paso en falso… una milésima de segundo y…

Silencio.

–Sé a lo que me dedico. Me despido de mi hijo y no sé si volveré a casa.

Según M.S y su compañero D.U, los carteristas “se crecen cada vez más” y van más armados. “Algunos menas acceden al Metro con cuchillos enormes y metidos de cola hasta arriba”, explican. “Les da igual todo, ese es el problema”, desvelan. No solo eso, sino que, además, ha corrido la voz entre los ladrones para que vengan a Barcelona a hacer de las suyas con total impunidad. Irónicamente, así lo admitía la propia alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, asegurando que “les sale a cuenta venir aquí a robar”.

NOCHES DE FURIA EN EL METRO

La impotencia de los vigilantes es superlativa. Los fines de semana durante la noche, el Metro se convierte en una selva. En zonas como plaza Catalunya y el Port Olímpic se juntan decenas de carteristas que aprovechan cualquier distracción de los turistas para arramplar con todo lo que pueden. A veces, incluso terminan peleándose entre ellos mismos, según narran los vigilantes. Parece una broma. “Pillamos a los carteristas y a los diez minutos bajan de nuevo a robar”, dicen.

La escasa presencia policial se constata cuando atrapan a alguien cometiendo un delito. Los vigilantes de seguridad privada proceden a un cacheo superficial y a una retención preventiva hasta que llega un policía y determina qué se debe de hacer. Pero, en la mayoría de los casos, este intervalo de tiempo se hace eterno. “La gente se altera esperando y es ahí cuando se complica el asunto”, comentan.

EL DOBLE DE CARTERISTAS

Calculan que en los últimos cuatro años se ha doblado el número de carteristas en el Metro y más de un 80 % de ellos son extranjeros. “El Ayuntamiento no puede lavarse las manos, es un problema grave”, insisten.

Por eso, se indignan cada vez que son tildados de racistas, sobre todo en las redes sociales. “Si una persona se cuela, le pediré el billete, me da igual la nacionalidad”, deja claro M. S. “En algunos vídeos que se difunden no se cuenta la historia entera, solo se ve una parte. En la mayoría de casos, los ladrones nos provocan y suelen ser reincidentes. Ya los conocemos bien”, enfatiza. “Aunque nosotros también somos humanos y en ocasiones nos podemos equivocar”, reconoce.

La jornada laboral de estos vigilantes de seguridad privada termina al amanecer, pero el miedo se lo llevan a casa. La situación ha superado ya a varios compañeros: piden cambios de servicio porque “no quieren terminar ni en la cárcel ni en el cementerio”. Otra de las críticas de los trabajadores es la ley, que juega a favor de los delincuentes y perjudica a los vigilantes, según ellos. “Un compañero se enfrenta ahora a dos años de cárcel por dislocar el hombro de un ladrón que intentaba huir”, cuentan.

DE BAJA POR LA AGRESIÓN DE UN GRAFITERO

Sin ir más lejos, M.S también ha sufrido daños físicos en sus 30 años de profesión. Saca a colación una operación contra los grafiteros. “Son agresivos y van en grupos organizados de unas 20 personas”, subraya. Una noche –en el marco de una persecución– uno de los grafiteros se le abalanzó encima desde una tarima del centro comercial El Triangle. “Cayó en mi pie y estuve de baja nueve meses”. Tampoco se queda atrás D.U, que todavía tiene en la mano la cicatriz del mordisco de una carterista.

A este panorama se añade el creciente intrusismo laboral. “Nuestra tarea no es la misma que la de un controlador de acceso (portero) o auxiliar”, quieren resaltar. Y los sueldos “irrisorios” que cobran por “jugarse la vida cada día”.

–¿Si no puedo defenderme a mí, cómo voy a defenderte a ti?– deja en el aire.

Imagino la situación, asiento, y callo. Sobran las palabras.

El TSJCV confirma la sentencia que repone los horarios fijos de 125 trabajadores de Seguridad del Aeropuerto de Manises

La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha confirmado la sentencia del Juzgado de lo Social número 4 de València que obliga a reponer a 125 trabajadores de Seguridad en el Aeropuerto de Manises su horario fijo en régimen de turnos realizado hasta mayo de 2018 y no se deje a criterios variables como pueda ser el retraso de un vuelo.

Así se desprende de la sentencia del TSJCV, a la que ha tenido acceso Europa Press, que confirma la decisión del juzgado de primera instancia que estimó la demanda de CSIF contra la empresa de seguridad del aeropuerto de Manises, que posteriormente asumió otra compañía también incluida en este proceso, y otros sindicatos.

La sentencia ahora confirmada declaró como hechos probados que la plantilla de seguridad en el Aeropuerto de Manises, de unos 125 trabajadores, presta servicios en régimen de turnos de lunes a domingo y en distintos puestos, habiendo sido acordada la rotación en cada uno. 

Sin embargo, el 31 de mayo de 2018, en un correo electrónico, la empresa de seguridad que operaba en aquel momento envió a los empleados del puesto de filtros un nuevo cuadrante de planificación que cancelaba y reemplazaba cualquier planificación previa.

Así, fijó que el último servicio de 18.00 a 1.00 horas, siendo la 1.00 "una hora orientativa sujeta a modificación dependiendo de la salida del último vuelo y la ronda de preeembarque; el vigilante de seguridad en ese turno debe permanecer en su puesto hasta la indicación", ya que "la modificación de horario de salida es por necesidad del servicio, siendo el motivo totalmente ajeno a la empresa". 

Y aunque después otra empresa de seguridad se encargó del servicio, asumió también esta modificación horaria. El sindicato CSIF interpuso una demanda de conflicto colectivo ante la "modificación sustancial de condiciones de trabajo" y solicitó que la medida se declarara "nula o subsidiariamente injustificada, con reposición a la plantilla de sus anteriores condiciones de trabajo, devolviendo al puesto de filtros su horario". Las empresas alegaron que la medida se fundamenta en el Pliego del servicio o en las necesidades de Aena, pero este pliego no fue aportado y no es posible considerar justificada dicha actuación que, según el Juzgado de lo Social, parece buscar "flexibilidad" en los turnos, al algo que en todo caso, "debió hacerse efectivo con las formalidades" que establece el Estatuto del Trabajador, apunta en su sentencia. Este juzgado declaró finalmente la nulidad de la modificación operada en los horarios con efectos de el 1 de junio de 2018 y obligó a la empresa de seguridad a reponer a los trabajadores del puesto de filtros su horario. 

El TSJCV confirma ahora el fallo, que fue recurrido por la nueva empresa de seguridad, al considerar que asumió el horario cambiado y se produjo una alteración que suponía una "modificación sustancial" de las condiciones de trabajo, sin que conste acreditado que se fundamentara en el pliego de servicio -no aportado- o en necesidades de Aena ni tampoco se ha cumplido con las formalidades procedimentales establecidas para este tipo de cambios en el Estatuto del Trabajador. Por tanto, entiende que se han incumplido los requisitos del procedimiento aplicable, por lo que la decisión empresarial debe ser declarada nula. 

Muere una vigilante de seguridad tras ser agredida por un turista en el Aeropuerto de Palma

Los compañeros de la mujer que murió tras ser atacada por un turista en el Aeropuerto de Palma han denunciado el riesgo con el que lidian cuando tratan de evitar que pasajeros violentos accedan a la zona de equipajes sin respetar las medidas de seguridad. La víctima, Hermina B., llevaba más de una década trabajando como auxiliar de seguridad en Son Sant Joan, cuando el pasado jueves fue agredida por un turista. Esto hizo que tuviera que ser intervenida quirúrgicamente. Falleció después de la operación, según recoge El Mundo. 

Tras el suceso, algunos de los trabajadores del aeropuerto se han pronunciado para denunciar la situación que viven los auxiliares de seguridad en la zona de llegadas. "Los pasajeros salen a la calle para ganar tiempo en la recogida del coche de alquiler, para pedir información o para fumar. Luego no entienden que la zona del equipaje es un área de control y no pueden acceder de nuevo. Entonces llegan los gritos y la agresividad en muchos casos", explica una de las compañeras. Es lo que le sucedió a Herminia, que se topó con un turista alemán de 43 años que salió a fumar mientras sus acompañantes aguardaban las maletas. "Ha muerto por hacer su trabajo", relata otra trabajadora de Visabren, subcontrata de Trablisa.

El caso ha llevado a la Unión Sindical Obrera (USO) de Baleares ha pronunciarse. Han emitido un comunicado en el que consideran que este suceso se podría haber evitado con el refuerzo de los puestos de seguridad. "El Comité de Empresa había avisado en reiteradas ocasiones de que esto podía ocurrir si la empresa y, sobre todo AENA, no le ponía remedio. Se podría haber evitado reforzando esos puestos de trabajo, tal y como el comité de empresa ha solicitado en reiteradas ocasiones".

Brutal pelea en el Metro de Barcelona entre vigilantes de seguridad y un grupo de jóvenes

  • Los altercados comenzaron después de que los vigilantes de seguridad expulsaran del suburbano a dos carteristas. La pelea comenzó en las escaleras del metro y continuó en la superficie.
Un vídeo grabado por un joven muestra la brutal reyerta que se formó en la estación de Metro de Ciutadella - Vila Olímpica de Barcelona hace una semana.

Al parecer, trabajadores del Metro de Barcelona expulsaron a dos carteristas, hecho que no gustó a un grupo de jóvenes que estaba bebiendo en las escaleras del suburbano de la Ciudad Condal y que se sumó a la pelea.

Vigilantes de la estación de Metro acudieron para reforzar a sus compañeros, comenzando así una pelea entre los guardias de seguridad y los jóvenes, según recoge 'La Vanguardia'.

Los vigilantes avisaron a los Mossos d'Esquadra para que acudieran hasta el lugar. Uno de ellos ha presentado una denuncia tras sufrir heridas.

Por su parte, uno de los jóvenes que participó en la pelea también ha presentado una denuncia por los golpes recibidos.

Vigilantes denuncian ante Defensor del Pueblo falta de seguridad en Barajas

Los vigilantes del aeropuerto madrileño de Barajas que secundan una huelga indefinida desde el pasado día 12 han denunciado ante el Defensor del Pueblo que la empresa Ilunion y AENA están vulnerando la normativa de Seguridad Nacional referida a aeropuertos, pasajeros y equipajes de mano.

En el texto de una queja presentada este jueves al Defensor del Pueblo, el Sindicato Autónomo de Trabajadores de Empresas de Seguridad de Madrid (ATES) dice que Ilunion alega "órdenes de AENA" para "mermar de forma considerable la seguridad en los controles de seguridad de acceso a las puertas de embarque, sobre todo en las franjas horarias de mayor flujo de pasajeros".

Los 700 vigilantes en huelga reivindican el pago de los pluses de aeropuertos, radioscopia y variables a toda la plantilla, la modificación de los contratos de obra y servicio a indefinidos, y que se ponga fin a las condiciones "lamentables" en que desarrollan su trabajo.

Los servicios mínimos para la huelga están fijados en el 90 %, con lo que sólo el 10 % de los trabajadores puede secundarla.

Según ATES, durante los días de huelga han sido desmontados los puestos de trazas de detección de explosivos "para trasladar a su personal a los arcos y a los puestos de radioscopia de equipos de control".

Estos puestos de detección "son críticos e imprescindibles para garantizar la seguridad", dice ATES en su queja y añade que "el menoscabo de la Seguridad afecta directamente a los pasajeros, ya que hemos pasado de hacer cientos y cientos de trazas de detección de explosivos, a hacer poquísimas, anteponiendo la fluidez del paso de pasajeros a garantizar su seguridad".

ATES dice que "ante la gravedad de la situación" el pasado día 15 la denunció ante la Inspección de Trabajo y de la Seguridad Social, y que de forma inmediata acudió al centro de trabajo una inspectora "para constatar" los hechos, aunque "a fecha de hoy -dice- no tenemos ninguna noticia ni resolución de su actuación".

Además, los días pasados 16 y 22 presentaron sendas denuncias en la comisaria de la Policía Nacional en la terminal T4, de las cuales tampoco tienen noticia.

El sindicato añade que los trabajadores en huelga cumplen unos servicios mínimos esenciales del 90% "para asegurar y garantizar la seguridad de los usuarios" del aeropuerto".

Un "esfuerzo", añade, que "sirve muy poco" porque Ilunion, los ministerios de Fomento (AESA y AENA), Interior, Trabajo y la Consejería madrileña de Economía, "de manera incompetente e irresponsable, nO están garantizando la seguridad de los pasajeros, máxime estando en alerta 4, vulnerando los derechos que todos los ciudadanos tenemos a nuestra protección".

La portavoz del sindicato, Cristina Galán, ha dicho a Efe este jueves que hay "bastante seguimiento" de la huelga entre los trabajadores que no están obligados a cumplir los servicios mínimos.

Galán ha informado de que el miércoles hubo una reunión "bastante agresiva" con Ilunion, la primera cita "formal" desde que comenzó la huelga, que fue abandonada por el director de recursos laborales.

Según el sindicato, "la empresa entiende que debe proteger al cliente y nosotros también queremos proteger a los trabajadores".

En opinión de la portavoz, "no hay acercamiento" porque las plicas de AENA son tan ajustadas que hacen imposible que la empresa atienda las peticiones de los trabajadores sobre condiciones laborales y condiciones contractuales.

"No es aceptable -ha dicho la portavoz- que un vigilante que entra a las cuatro de la madrugada llegue al mediodía sin poder ir al servicio o a tomar un café; y, si acaso, puede retirarse con un "relevo de cortesía".

Un vigilante de Renfe ayuda a detener en Ourense a un hombre acusado de intentar matar a su pareja

El vecino de Vigo, de 60 años, que estaba siendo buscado tras golpear con una barra de hierro a su pareja, de 40 años –está ingresada en la UCI del hospital Alvaro Cunqueiro en estado grave–, fue detenido al mediodía de este miércoles en la entrada de la estación Ourense-Empalme.

Un guardia de seguridad lo identificó después de que una patrulla de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional interceptara su coche estacionado en las inmediaciones.

El presunto agresor permanecía este miércoles en el calabozo de la Comisaría de Ourense a la espera de ser recogido por agentes del Cuerpo de Policía Nacional de Vigo para ponerlo a disposición de Juzgado de Violencia sobre la Mujer 1 de la ciudad olívica, como presunto autor de delitos de malos tratos en el ámbito familiar y un intento de homicidio.

La agresión se produjo a las 06,10 horas del pasado día 16 en el exterior de la vivienda de la víctima, situada en la calle Numancia. Un vecino alertó al 091 alarmado por los gritos y peticiones de auxilio de la víctima, natural de Guinea Bissau. Tiene un hijo de 11 años. 

Varias dotaciones acudieron de inmediato al lugar, que según fuentes policiales es una zona marginal, en la que apenas hay iluminación pública. Los agentes encontraron a la víctima tirada en el suelo, perdiendo abundante sangre. A lado estaba su hijo, según las mismas fuentes, "tremendamente asustado". Al lugar acudió una ambulancia de Urgencias Médicas, que trasladó a la víctima al hospital Álvaro Cunqueiro para ser atendida de varios politraumatismos en la cabeza de carácter grave. Mientras, la Policía Nacional calmaba al menor, que en el momento de la agresión se encontraba en la cama. El adolescente salió en auxilio de su madre, enfrentándose al detenido, que terminó dándose a la fuga, dejando a la víctima tirada en el suelo. La Policía Nacional se encargó del menor al no encontrar un adulto que lo hiciera.

Los agentes, nada más tranquilizado el menor, fueron en búsqueda del presunto agresor, pero no lo encontraron en su domicilio ni tampoco por el casco urbano. Así, alertaron de los hechos a todas las comisarías, distribuyendo su fotografía para su identificación.

Los agentes sospechaban que pudiera haberse desplazado hacia Ourense, por lo que en las dependencias de As Lagoas ya estaban sobre aviso, interceptando su vehículo sobre las 10,00 horas de ayer en A Ponte. Los policías establecieron un dispositivo, que dio fruto sobre las 13,00 horas al identificarlo el vigilante de la estación de tren.

Los que le quitaron su arma al vigilante de una nave de logística, detenidos por la Guardia Civil

La Guardia Civil, en el marco de la Operación Visanto, ha detenido a cuatro hombres, integrantes de una banda cuyos miembros tienen edades comprendidas entre los 28 y los 35 años. Se le imputan 11 tipos distintos de delitos, entre ellos un delito de homicidio en grado de tentativa y robos con violencia e intimidación. El asunto tiene sus derivaciones también en la provincia de Guadalajara.

Se han recuperado joyas, vehículos y material sustraído con un valor de un millón de euros, así como dos revólveres y munición con los que cometían sus delitos, inhibidores de frecuencia, centralitas de clonación de llaves de vehículos, extractores de bombines, llaves maestras y dinero en efectivo, ha informado la Guardia Civil en nota de prensa.

La operación se inició el pasado mes de octubre, cuando la Guardia Civil detectó en la provincia de Toledo varios robos cometidos en establecimientos cuyo 'modus operandi' coincidía. Estos robos se cometían en las cercanías de dos de las carreteras principales que la cruzan, la A-5 (Madrid-Extremadura) y la A-4 (Madrid-Andalucía).

Por tal motivo, los agentes centraron sus investigaciones sobre un grupo de personas que estaba actuando en las cercanías de la autovía A-4 con un alto grado de peligrosidad debido a la violencia con la que cometían los delitos, generalmente a última hora de la tarde y centrándose en naves logísticas y joyerías.

Fruto de las investigaciones, la Guardia Civil pudo constatar que se trataba de un grupo delictivo que utilizaba vehículos de alta gama como herramienta de fuerza tanto para la comisión de alunizajes como para garantizar su huída gracias a su elevada potencia, llegando a causar situaciones de extrema gravedad y riesgo cuando algún vehículo policial intentó interceptarlos.

La investigación en uno de los hechos, cometido en un establecimiento público ubicado de la A-4 a su paso por la localidad de Seseña (Toledo), llevó a los agentes hasta dos conocidos delincuentes por robos violentos. Uno de ellos residía en esta misma localidad y había participado incluso en algún reportaje televisivo por su destreza al volante.

El avance de esta investigación de la Guardia Civil determinó que otro peligroso delincuente asentado en la localidad de Ontígola (Toledo), hermano de uno de los anteriores, no sólo participaría con ellos en la comisión de los delitos, sino que sería el cabecilla de este grupo delictivo.

En Yunquera

Durante esta investigación se produjo un hecho delictivo que la propia Guardia Civil considera "de extrema gravedad" en la localidad de Yunquera de Henares, donde cinco delincuentes encapuchados y a punta de pistola, habían asaltado a un vigilante de seguridad de una nave logística y le habían sustraído su arma reglamentaria.

La Guardia Civil logró identificar los vehículos utilizados para cometer este hecho, los cuales también habían sido robados y a los que se les había cambiado la placa de matrícula.

Días más tarde, los agentes de tuvieron conocimiento de un robo con violencia cometido a unos joyeros de Córdoba cuando volvían con el género a su joyería, por cuatro delincuentes con el rostro oculto y que portaban dos armas cortas de fuego con las que habían intimidado a las víctimas.

La Guardia Civil confirmó que estos delincuentes eran los investigados, por lo que se estableció un dispositivo para su localización y detención.

En el momento de proceder a su detención, los agentes sorprendieron a estos delincuentes llegando al domicilio de uno de ellos en Ontígola (Toledo), con los dos vehículos utilizados y descargando varios bultos de gran tamaño.
Cuando éstos se percataron de la presencia policial, uno de ellos se oculto en la vivienda mientras que los otros tres huyeron a gran velocidad con los dos vehículos, intentando atropellar a dos agentes y embistiendo violentamente a dos vehículos policiales.

Finalmente,uno de los delincuentes fue detenido tras huir a la carrera y ocultarse entre la vegetación, otros dos tras colisionar con los bolardos situados en una calle peatonal y el cuarto, el que inicialmente se había introducido en su vivienda, fue localizado y detenido escondido en un agujero excavado en un descampado en la parte posterior de la propiedad.

A los detenidos se les imputan 26 delitos, de los cuales 1 es de homicidio en grado de tentativa, 1 atentado contra agentes de la Autoridad, 2 de lesiones, 2 de robo con violencia e intimidación, 11 delitos de robo con fuerza, 1 tenencia ilícita de armas, 3 de daños, detención ilegal, 2 delitos contra la seguridad del tráfico, 1 de receptación, y 2 de falsificación de documentos.

Se han recuperado joyas por valor de 500.000 euros, 8 vehículos sustraídos y otros efectos sustraídos, todo ellos con un valor de un millón de euros, así como dos revólveres (uno de ellos el sustraído al vigilante de seguridad) y munición con los que cometían sus delitos, inhibidores de frecuencia, centralitas de clonación de llaves de vehículos, extractores de bombines, llaves maestras y dinero en efectivo.

La operación ha sido llevada a cabo por agentes pertenecientes a la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Toledo con el apoyo del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) nº 1 de Valdemoro.

Los cuatro detenidos fueron puestos a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 1 de Ocaña.

Un vigilante de seguridad de un hotel salva la vida a un turista tras sufrir una parada

    Sucesos.- Un vigilante de seguridad de un hotel salva la vida a un turista tras
El vigilante de seguridad de la empresa Securitas José Juan Ortega, que prestaba sus servicios en el hotel Marylanza Suites & Spa (Arona), asociado a Ashotel, la madrugada del pasado 26 de marzo, le salvó la vida a un cliente al intervenir con un desfibrilador semiautomático (DESA) tras sufrir una parada cardiorrespiratoria. 


La esposa del afectado llamó de madrugada a la recepción pidiendo ayuda, pues su marido no respiraba. Inmediatamente, el trabajador de Securitas cogió el DESA y subió a la habitación; comprobó que no respiraba ni tenía pulso y comenzó a realizar maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP), lo que permitió reanimar al cliente, hasta que llegó la ambulancia de Quirónsalud Costa Adeje, que lo llevó hasta este centro hospitalario.

Allí sufrió una segunda parada y una vez que se lo estabilizó, como necesitaba un cateterismo de urgencia fue trasladado a Hospitén Sur, donde se quedó ingresado. 

El turista, de origen noruego, llegó a estar en coma; sin embargo, solo unos días después miembros de su familia informaron de que se encontraba casi totalmente recuperado y agradecieron la rápida intervención del vigilante de seguridad, que fue decisiva para salvarle la vida, tal y como confirmaron posteriormente a Ashotel sendos centros hospitalarios.

Era la primera vez que Juan José Ortega daba un uso real a un desfibrilador semiautomático y realizaba una reanimación cardiopulmonar, después de haberse formado en el uso correcto de este instrumental médico que salva vidas, más allá de las prácticas que realizó en su momento con los correspondientes maniquíes RCP. No es el primero de los incidentes de este tipo que se produce en un hotel de Tenerife con final feliz. 

En septiembre de 2016 se produjo un caso similar en Apartamentos Casablanca, en Puerto de la Cruz, también asociado a Ashotel. Situaciones así ponen de manifiesto la enorme importancia que tiene el hecho de que los establecimientos turísticos estén equipados correctamente con desfibriladores semiautomáticos y tengan, además, a su personal formado, como es el caso de este hotel. De hecho, Ashotel forma parte desde el año pasado de la red de espacios cardioprotegidos y tiene firmado un convenio con una empresa especializada para la instalación de los DESA y la formación de su personal. 

El director de Marylanza Suites & Spa, Fernando Josa, apunta que el establecimiento que dirige cuenta con un DESA desde 2015 y tiene formado a su personal. Josa considera que "es un ejercicio de responsabilidad disponer de este equipamiento en lugares públicos como los hoteles, y aunque lógicamente siempre esperamos no tener que usarlo, puede suponer -como en este caso- la diferencia entre la vida y la muerte de una persona".



Renfe aparta a nueve vigilantes de Barcelona por la agresión a un viajero sin billete denunciada por Es Racismo

Nuevas imágenes polémicas de los trabajadores de Renfe. La compañía ferroviaria ha apartado del servicio a nueve vigilantes de seguridad que este miércoles a las 21h agredieron a un viajero que iba sin billete en la estación de plaza Catalunya, en Barcelona. Los hechos han sido difundidos a través de las redes sociales por Es Racismo, que ha calificado la actuación como "brutalidad racista". 

En el vídeo registrado por un usuario de Renfe se puede observar cómo los vigilantes persiguen, rodean y golpean a un joven racializado con sus porras. Después lo tiran al suelo para detenerlo. En otras imágenes difundidas por el mismo colectivo se observa al joven sangrando abundantemente en la cara tras el incidente.

La empresa ferroviaria ha abierto un expediente informativo que, según lo que se determine, puede terminar siendo sancionador, como señalan fuentes de Renfe a eldiario.es. Mientras este expediente se resuelve, Renfe ha expulsado a los nueve trabajadores, que pertenecen a las empresas de seguridad Sureste y Ombuds, que son subcontratadas por el servicio de Cercanías.

A través de un comunicado, Renfe ha asegurado que "nunca tolerará ninguna actitud, manifestación o acción de maltrato hacia las personas". A su vez, han pedido a las empresas "formación y sensibilización del personal" para evitar este tipo de hechos, han relatado fuentes de la compañía ferroviaria a este medio. 
Agresión racista en febrero

La empresa ya tuvo que hacer frente a una agresión racista por parte de uno de sus vigilantes se seguridad en la estación de Sants el pasado mes de febrero. En esa ocasión el agente empujaba de forma reiterada a un usuario del servicio mientras le requería la documentación. 

En esa ocasión Renfe sancionó a la empresa Ombuds por la actuación del vigilante de seguridad y pidió apartar "de forma inmediata" al trabajador.

La Policía investiga a funcionarios de la Comunidad de Madrid por acoso a vigilantes


La Policía está investigando la actitud de varios funcionarios de la Comunidad de Madrid con la empresa de seguridad adscrita a la dirección de Presidencia, que depende directamente del presidente regional Ángel Garrido. En concreto, la Unidad Central de Seguridad Ciudadana, dependiente del Cuerpo Nacional de Policía, indaga casos de acoso y negligencia entre estos cargos y la empresa Sasegur. Sasegur es la firma contratada desde hace al menos cinco años para labores de vigilancia en la sede de Presidencia, situada en la Puerta del Sol.

Según la documentación obtenida por este medio, dicha unidad lleva desde finales de 2018 interrogando a testigos e investigando el papel de estos funcionarios. Tres de ellos son el técnico especialista y responsable de Seguridad de la Comunidad Pablo Aledo el técnico de Seguridad Pedro Meroño y el supervisor Carlos Correcher. Hay testimonios asegurando que estos cargos autonómicos violan la Ley de Seguridad Privada y se 
personan en lugares que no deben y dar órdenes que no les corresponde; grabaciones acosando y amenazando con despedir a vigilantes; fotos en las que se ve a empleados de seguridad privada dándoles masajes en horarios de trabajo, y otras actuaciones de carácter negligente.

En las grabaciones -este medio posee varias- se escucha a alguno de los tres funcionarios extralimitándose con los empleados: en Presidencia de la Comunidad trabajan como vigilantes aproximadamente medio centenar. En uno de los audios que ha obtenido este medio, una delegada sindical y a la vez jefe de equipo es presionada por su actividad en el comité de empresa. En otros audios se amenaza a otros compañeros con represalias como el despido. También hay fotos de vigilantes dando masajes a los altos cargos regionales. Antes de Sasegur ejercía el Grupo Control, aunque la mayoría de vigilantes ha ido subrogándose de una firma a otra.

En los testimonios recabados por la Brigada Central de Inspección e Investigación de la Unidad Central de Seguridad los testigos afirman que “las órdenes de puesto las transmiten estos señores a los propios vigilantes de seguridad, a los que en ocasiones directamente les recriminan su forma y manera de realizar su trabajo”. Según la Ley de Seguridad Privada, está prohibido que los vigilantes reciban órdenes de funcionarios. “Los técnicos de Seguridad de la Comunidad de Madrid antes citados le tienen prohibido a R.R. [encargado de Organización, Dirección e Inspección de Sasegur] el acceso a las instalaciones, facilitándole solamente el acceso hasta el cuarto de cámaras”.

Otra acta de declaración policial recoge que “estos señores hacen un control férreo y severo sobre la mayoría de los vigilantes, sobre todo los que no son de su confianza”. “Por parte de técnicos de la Comunidad de Madrid” el testigo “quiere hacer constar que reciben órdenes para realizar funciones que cree que no corresponden al servicio de seguridad, tales como recepción y custodia de paquetes para altos cargos, haciéndoles responsables de la custodia de dichos envíos”.

Otro lío en el ayuntamiento

Alguno de los funcionarios investigado ha protagonizado antaño otras polémicas. Correcher fue señalado como conseguidor en un escándalo ocurrido en junio de 2016 en una empresa dependiente del Ayuntamiento de Madrid: el Grupo Ilunión (antigua ONCE) perdió un contrato de seguridad valorado en cinco millones de euros en la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) del ayuntamiento por no presentar la documentación tras ganar el concurso, tal y como publicó El Independiente en septiembre pasado. Las fuentes consultadas en ese momento apuntaron a Correcher como la persona que estaría detrás de la jugada. La adjudicación final se la llevó Castellana de Seguridad (Casesa).

No es la primera vez que el nombre de Correcher aparece en alguna trama. Surgió en el escándalo de los espías de la Comunidad de Madrid, que actualmente está siendo juzgado. Y en 2005 fue condenado por acosar laboralmente a otro vigilante, al que insultaba sistemáticamente. La Comunidad de Madrid tuvo que abonar al denunciante 40.000 euros en concepto de indemnización y a distribuir una nota de disculpa entre los compañeros de la víctima.

Este medio se ha puesto en contacto con el gabinete de Presidencia de la Comunidad de Madrid el viernes para poder hablar con alguno de los investigados. Ninguno ha querido hacer declaraciones.

Condenan a empresa de seguridad a pagar las comisiones por descubierto de un empleado por retrasos en abono de la nómina

El Juzgado de lo Social número 1 de Santander ha condenado a una empresa de seguridad privada a abonar las comisiones por descubiertos bancarios de un vigilante de seguridad que sufría retrasos continuados en el cobro de sus nóminas.

El caso fue promovido por la Federación de Construcción y Servicios de CCOO en Cantabria y lo ha llevado la asesoría jurídica del sindicato, que presentó la demanda del trabajador contra la empresa de seguridad privada que incumplía los plazos establecidos en el convenio colectivo para el abono de la nómina.

Según el Convenio Colectivo estatal de empresas de seguridad, de aplicación en este caso, "el pago del salario se efectuará por meses vencidos en los tres primeros días hábiles y dentro, en todo caso, de los cinco primeros días naturales de cada mes. No obstante, los complementos variables establecidos en el convenio colectivo se abonarán en la nómina del mes siguiente al que se haya devengado, y su promedio en vacaciones se abonará en la nómina del mes siguiente al que se disfrute".

Según la sentencia, que ya es firme y de la que ha informado CCOO, al trabajador no le pagaron en tiempo y forma las nóminas de agosto, octubre y noviembre de 2017 y el impago de estos tres salarios derivó en el abono de seis comisiones bancarias por descubiertos.

El juez ha estimado que hay "una relación de causalidad entre el retraso en el abono de la nómina y el daño consistente en el pago de las comisiones por descubierto, ya que de haberse abonado las nóminas en el plazo establecido en el convenio colectivo, tales descubiertos y comisiones no hubieran existido".

Nuevo ataque con cuchillo a vigilantes del metro de Barcelona


Dos agentes de seguridad evitan una agresión con arma blanca en la parada de la línea 4 de Besòs Mar

Detenidos ocho grafiteros por los daños provocados en el Metro

Nuevo incidente relacionado con la seguridad en el metro de Barcelona. Los hechos sucedieron la madrugada del domingo pasado, alrededor de las 2:30 horas, cuando un hombre estaba en la parte de cola del tren del andén en la parada de la línea 4 de Besòs Mar. El agresor entonces se acercó a los agentes, que estaban en el otro extremo, gritándoles y amenazándoles. En un momento se sentó justo al lado de una mujer con un carrito de bebé. “El hombre estaba con una actitud desafiante y agresiva. La mujer estaba muy asustada y se había quedado con su bebé en medio, entre el agresor y nosotros. Todo era a muy corta distancia”, explica Raúl Barberán, el agente de seguridad que intervino en el suceso.

Entonces el hombre se levantó y sacó un cuchillo de grandes dimensiones, que tenía escondido en los pantalones, y se dirigió hacia el vigilante. “Me centré en la situación y solo pensaba en la mujer y el bebé. Estaba apenas a dos metros de distancia y su intención era clavarme el cuchillo”, relata Barberán.

Todo pasó muy rápido. En ese instante pasó un tren, al que subió la mujer con el bebé, y el agente rodeó al atacante por su parte derecha. Consiguió inmovilizarle mientras el otro compañero le quitó el cuchillo. Tras un forcejeo, el agresor al final consiguió zafarse y logró huir de la estación. “Mi prioridad es que nadie resultara herido. Que el atacante acabara escapando era el menor de mis problemas”, confiesa Barberán, que lleva como vigilante en el metro de Barcelona desde septiembre del 2016. Afortunadamente no hubo que lamentar heridos debido a la actuación de los agentes de seguridad

“Esa misma noche en otra parada de otra línea otro compañero sufrió un botellazo en la cabeza. Es el pan nuestro de cada día”, se lamenta Barberán. Se da la circunstancia de que hace unas semanas se registró otro incidente con arma blanca en el metro. Entonces un vigilante fue apuñalado en la estación de Paral·lel cuando quiso separar a dos grupos que se peleaban.

Los Mossos han abierto una investigación y tratan de localizar al agresor

Por el momento se desconoce la identidad del agresor de la parada de Besòs Mar. Los agentes, que han denunciado los hechos a los Mossos, entregaron a la policía el arma y una gorra que se le cayó al atacante tras el forcejeo. “El cuchillo, con una hoja aproximadamente de unos 25 centímetros, estaba muy afilado. Cuando lo metí en la bolsa la cortó”, detalla Barberán, que se dedica al sector de la seguridad privada desde hace 25 años, además de dar cursos de formación en este sector.

Según la descripción del agente, el hombre era de una altura de 1.75 metros, pelo corto castaño, casi rapado, caucásico de unos 35-40 años, vestía pantalón oscuro, sudadera azul, gorra negra y zapatillas deportivas claras.

Fuentes de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) han confirmado a La Vanguardia los hechos y han detallado que “sin motivo aparente” un pasajero esgrimía un cuchillo y amenazó a los agentes. Por su parte, los Mossos d’Esquarda tras la denuncia mantienen una investigación abierta para identificar y localizar al agresor. Las fuentes consultadas desconocen la motivación del atacante y si el agresor estaba bajo la influencia de alguna sustancia o sufre algún tipo de trastorno.




Condenados dos empresarios de Pontevedra por vulnerar la libertad sindical

Dos directivos de la empresa Transegre, dedicada al sector de logística y transporte, han sido condenados por el Juzgado de lo Penal número 1 de Pontevedra por haber vulnerado la libertad sindical de sus trabajadores.

La Fiscalía pedía para ambos dos años de prisión y su inhabilitación por haber influido en el resultado de las elecciones sindicales que se celebraron en la empresa en 2016, pero un acuerdo de conformidad ha permitido rebajar sus penas.

Tras las negociaciones entre el sindicato CIG, denunciante del caso, y el abogado de los dos acusados, los directivos de la compañía han aceptado pagar 1.620 euros de multa, a razón de tres euros diarios durante 18 meses.

Con este acuerdo, ambos reconocen, como constaba en la denuncia sindical, que actuaron "de común acuerdo y con ánimo de menoscabar la libertad sindical" de los trabajadores.

Uno de ellos interrogó a los trabajadores de la empresa sobre su afiliación sindical y quiénes eran los concretos candidatos a representantes de los trabajadores, mientras que su compañero despidió a dos trabajadores que se habían presentado como candidatos en las elecciones sindicales.

Además, impidieron la publicación del censo electoral y adelantaron las elecciones tres horas de manera unilateral, sin comunicar el cambio de hora del acto de constitución de la mesa y la posterior votación a los promotores de las elecciones sindicales.

El día de la votación también impidieron la entrada en el centro de trabajo de los representantes de la CIG, contratando para ello un servicio de seguridad privada.

La Inspección de Trabajo y Seguridad Social de Pontevedra invalidó el procedimiento de elecciones sindicales y expidió un acta de infracción contra la empresa por una infracción muy grave.